Breves respuestas… #5

Se acepta como cierto que la fe cristiana es contraria al desarrollo de la ciencia. Se menciona el caso de Galileo en la Edad Media como la representación típica del cristianismo opuesto al conocimiento científico. Diariamente se presenta en las escuelas la falsa dicotomía “fe versus ciencia”. Aun más, se afirma sin reparos que una persona moderna no puede creer en Dios porque la Ciencia “ha hecho innecesario a Dios”.

En este programa estaremos viendo que nada de esto es cierto.

I. Introducción: sobre los “testigos de Dios”

II. Sobre la definición y necesidad de la Apologética para creyentes y no creyentes

III. Sobre cómo llegamos aquí: Los “ismos” que conducen al abismo

IV. La duda

  1. La duda sincera y la duda por conveniencia
  2. ¡El cristiano también duda!
  3. Anatomía de la incredulidad
  4. El problema de la Verdad y la confusión generada

V. LA existencia de Dios
Argumento cosmológico
Argumento teleológico
Argumento moral
Conjunto de los argumentos

VI. Ciencia y fe
A. Aspectos introductorios generales
En las escrituras hebreas (Antiguo Testamento) existe un canto en el cual, extasiado en la grandeza y complejidad de la Creación, el compositor clama:
Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos,
La luna y las estrellas que tú formaste,
Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria,
Y el hijo del hombre, para que lo visites?
(Salmos 8:3-4).

Este tipo de reflexión sobre la Deidad a partir de la naturaleza siempre ha existido. La llamada Teología Natural es una herramienta útil. Teólogos y filósofos la han usado para hablar en favor de la existencia de Dios. La Teología Natural presenta argumentos que, como los del salmista, parten de la existencia de una creación maravillosa, cuya belleza, complejidad y diseño se consideran suficiente evidencia para al menos plantear la existencia de un Creador.

De manera similar, en las escrituras del Nuevo Testamento, el apóstol Pablo, rabino judío muy versado en el conocimiento filosófico y teológico de su tiempo, escribe así en su carta a los cristianos en Roma:
Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. (Romanos 1:20).

La fuerza del argumento de un Creador a partir de la naturaleza continuó utilizándose por mucho tiempo. Esto comenzó a cambiar en los siglos XIX y XX. Esa época vio surgir el cientifismo materialista que predomina hoy. Aunque de él existen grados y versiones, para los efectos de nuestro análisis, definiremos el cientifismo materialista como el esfuerzo por explicar el universo y la vida sin la necesidad de la intervención divina, no necesariamente a partir de evidencia científica, sino como el resultado de una ideología cuasi religiosa.

Gracias a la primacía de la ciencia en los dos pasados siglos y a su elevación al nivel de ideología o religión, el público general (no necesariamente los académicos y los científicos) ha sido convencido de que Dios no es necesario para explicar nuestro mundo y que, por lo tanto, no existe.

Tal como lo presento, se me puede acusar de poco objetivo. Pero creo que no sería difícil demostrar que la intención del argumento de la ciencia ha sido con frecuencia y para un importante segmento de la comunidad científica, la de eliminar la creencia en Dios o, como algunos científicos prefieren decir, la “necesidad de la existencia de Dios”. La creencia religiosa en un Ser Supremo creador es considerada por muchos como una rémora en nuestro progreso que debería eliminarse de una vez y para siempre, ya que representa un obstáculo para el adelanto de la ciencia.

Aclararemos en este momento un punto muy relevante.

Ciencia y Fe: Posiciones extremas
ANTI FE
«La fe es una gran evasión, una gran excusa para evadir la necesidad de pensar y evaluar la evidencia. La fe es creer a pesar de la falta de evidencia, o quizá debido a la falta de ella… La fe, siendo una creencia que no se basa en la evidencia, es el principal vicio de cualquier religión». Richard Dawkins

«Está de moda hablar apocalípticamente sobre la amenaza que plantean a la humanidad el virus del sida, la enfermedad de “las vacas locas”, y muchas otras, pero creo que se puede argumentar que la fe es uno de los grandes males del mundo, comparable al virus de la viruela, pero más difícil de erradicar». Richard Dawkins

Todavía no entendemos demasiado bien las causas de la evolución, pero tenemos muy pocas dudas en cuanto al hecho de la evolución; … ¿Cuáles son las razones para esta creencia general? En la última lección las formulé negativamente; no sabemos cómo podría la vida, en su forma actual, haber venido a la existencia por otro camino. Esa formulación deja silenciosamente a un lado cualquier posible origen sobrenatural de la vida; así es la fe en la ciencia de nuestro tiempo, que todos compartimos.”

  • Weizsäcker, C. F. von, La importancia de la ciencia

PRO FE
Cuando la ciencia y la Biblia difieren, la ciencia, obviamente, ha malinterpretado sus datos» Henry Morris

Y ahora corresponde enfrentar varios mitos.

B. Ciencia y fe cristiana: MITOS

  1. La ciencia ha hecho a Dios innecesario.
  2. La fe cristiana se opone al desarrollo científico.
  3. No hay nada en la ciencia que apoye la creencia en Dios.

Mito #1 La ciencia ha hecho a Dios innecesario.
Premeditadamente o no, la ciencia de los pasados 200 años ha pretendido sacar a Dios de la ecuación humana al hacerlo “innecesario”.

Por eso tomaremos en este programa nuevamente ambas teorías (evolución y Big Bang) como ejemplo de la manera en que las teorías y los hallazgos científicos son extrapolados a conclusiones que ellas mismas no justifican. En este capítulo no se entrará en el detalle de las teorías en cuestión ni en una refutación de ellas, sino solo en ver cómo, aun si fuesen ciertas, no descartan la existencia de Dios.

Volvamos a hablar del Big Bang
En el programa anterior, cuando explicamos el Big Bang y su significado vimos que a través de ella se ha demostrado que el universo tuvo un comienzo.

El Big Bang no es nuestro enemigo.

En Dios y los astrónomos, el astrofísico Robert Jastrow escribió este párrafo final:
«En este momento parece que la ciencia nunca podrá levantar la cortina sobre el misterio de la creación. Para el científico que ha vivido de su fe en el poder de la razón, la historia termina como una pesadilla. Ha trepado por las montañas de la ignorancia, está a punto de conquistar el pico más alto, y conforme se encarama sobre la última roca, le da la bienvenida un grupo de teólogos llevan ahí sentados durante siglos».

Tampoco puede explicarse el Big Bang como ciclos de expansión/contracción (Gen y BB, p. 113ff).

Volvamos a hablar de la Evolución
Repasemos brevemente lo que significa.

Darwin: Soy consciente de que en esta obra apenas si se discute un solo punto acerca del que no se puedan aducir hechos que aparentemente conducen a conclusiones diametralmente opuestas a aquellas a las que he llegado yo. Sólo se podría llegar a un resultado justo estableciendo de una manera plena los hechos de ambos lados de la cuestión … Charles Darwin, Sobre el Origen de las Especies por Selección Natural, 1859.

La llamada teoría de la evolución, presentada oficialmente por Charles Darwin en 1859 con la publicación de su libro El origen de las especies, sin lugar a dudas marcó un hito importantísimo en la ciencia moderna. Tal y como presentada por Darwin, es un excelente ejemplo del poder de observación y deducción aplicados a las ciencias naturales.

La teoría de Darwin puede simplificarse de la siguiente manera. Los cambios en los organismos vivos ocurren espontánea y constantemente (mutaciones). Cuando estos cambios representan una ventaja para la supervivencia de dicho organismo, se conservan de manera natural (la supervivencia del más fuerte). Cambios graduales de este tipo a lo largo de millones de años dieron lugar al surgimiento de nuevas especies.

a. Teoría de la Evolución – La idea de que la vida y todos los organismos vivos han venido a existir a través de procesos puramente materialistas y al azar, gracias a las mutaciones y a la selección natural.

d. Evolucionismo – La aplicación de los principios de la Evolución al origen de todas las cosas (Universo, sociedad, lenguage, religión). Por momentos parece más una ideología que una teoría científica.

Sobre esta combinación “mutación y selección”

Mientras tanto, el público educado sigue creyendo que Darwin ha dado todas las respuestas pertinentes mediante la fórmula mágica de cambios al azar y selección natural, ignorando del todo que los cambios al azar han resultado ser irrelevantes, y la selección natural una tautología. Arthur Koestler, Janus: A Summing Up (New York: Vintage Books, 1978), pág. 185.

La confusión respecto a lo que, si fuese cierta la Evolución, se podría concluir. ¿Es esto ciencia o fanatismo ideológico (cientifismo)?

  • “Darwin hizo posible es ser un ateo intelectualmente satisfecho. – Richard Dawkins
  • “El hombre es el resultado de un proceso sin propósito y natural que no le tenía a él en mente.” George Gaylord Simpson
  • “La ciencia moderna directamente implica que… no hay dioses ni fuerzas de diseño…” En otro lugar afirma que los que creen en la evolución y retienen sus creencias religiosas “tienen que dejar sus cerebros en las puertas de la iglesia”. William Provine, Profesor de historia de la ciencia en la Universidad de Cornell

Estos científicos, no hablan aquí como científicos, sino como fanáticos de sus presuposiciones metafísicas.

Por supuesto, sabemos que aun si la teoría fuese cierta, esto no necesariamente excluiría la necesidad de un Dios-Creador.

Movámonos ahora a algunos puntos generales sobre la Teoría de la Evolución, especialmente en lo que toca a su relación con la fe cristiana.

Primero veamos lo que la teoría de Darwin no demostró. En primer lugar, los cambios acertadamente observados por Darwin representan alteraciones pequeñas dentro de una misma especie, y no cambios de una especie a otra diferente como se sugiere con el título del libro.

En segundo lugar, para la clase de aplicaciones que se derivaron de las observaciones de Darwin (cambios de una especie a otra) hay que realizar extrapolaciones gigantescas. Por ejemplo, el equivalente de lo afirmado aquí podría ser el decir que una alteración (mutación) que resulte en una toronja (pomelo) más dulce, sirva para explicar el que, con el transcurso de muchos años y de otras muchas alteraciones, de esa misma planta eventualmente surgiera el melón (sandía).

En tercer lugar, la teoría de Darwin es capaz de explicar la transformación de organismos dentro de una misma especie, pero es totalmente insuficiente para explicar el origen de esa primera especie o, más aun, el origen de la vida.

Ahora consideremos algunos puntos específicos sobre la Teoría de la Evolución y sus deficiencias, especialmente en lo que toca a su relación con la fe cristiana.

El origen de la vida
Explicar: la extrapolación de la Teoría al origen de la vida.

No es por sus conclusiones, sino por su punto de partida metodológico por lo que la ciencia moderna excluye la creación directa. Nuestra metodología no sería honesta si negase este hecho. No poseemos pruebas positivas del origen inorgánico de la vida ni de la primitiva ascendencia del hombre, tal vez ni siquiera de la evolución misma, si queremos ser pedantes. Weizsäcker, C. F. von, La importancia de la ciencia (Barcelona, Ed. Labor, Nueva Colección Labor n(o) 27, 1972), pág. 125.

Súbita aparición de la vida. Período Cámbrico
“Al considerar la forma en que la sopa prebiótica es mencionada en tantas discusiones acerca del origen de la vida como un hecho real ya establecido, produce un sobresalto darse cuenta de que no hay en absoluto prueba alguna de su existencia.”

  • Michael Denton, Evolution: A Theory in Crisis, pág. 261.

El registro fósil
Darwin: “… De manera que el número de formas intermedias y transicionales, entre todas las especies vivientes y extintas, debe haber sido inconceviblemente grande. Pero, de seguro, si esta teoría es cierta, tales han vivido sobre la tierra.”
Darwin en El Origen de las especies

Ronald R. West: “En contra de lo que escriben la mayor parte de los científicos, el registro fósil no respalda la teoría darwinista de la evolución…” Ronald R. West, Ph.D. “Paleontology and uniformitarianism”, pág. 216.

Edmund Ambrose: “En la actual etapa de investigación geológica, debemos admitir que no hay nada en el registro fósil que contradiga la perspectiva de los creacionistas conservadores, que Dios creó cada especie de manera separada, supuestamente del polvo de la tierra.”

  • Edmund Ambrose, The Nature and Origin of the Biological World (1982), pág. 164.

Las mutaciones
“Por muy numerosas que sean, las mutaciones no producen ninguna clase de Evolución.
Pierre-Paul Grassé [destacado zoólogo evolucionista francés].

“La probabilidad de la formación de la vida a partir de materia inanimada es de uno entre un uno con 40.000 ceros detrás. … es suficientemente grande como para sepultar a Darwin y a toda la teoría de la evolución…”
Fred Hoyle, astrónomo, cosmólogo y matemático.

Por estos y otros factores es que hay respetables hombres de ciencia que no han quedado convencidos por la supuesta evidencia en favor de la Evolución.

  • Se nos dice dogmáticamente que la evolución es un hecho establecido, pero nunca se nos dice quién lo estableció ni por qué medios. Se nos dice, bien a menudo, que la doctrina está basada sobre evidencia, y que lo cierto es que esta evidencia está “desde ahora más allá de toda verificación, así como inmune a cualquier posterior contradicción por parte de la experiencia”, pero se nos deja totalmente a oscuras acerca de la crucial cuestión: cuál es precisamente esta evidencia. J. Wolf-gang Smith, Ph.D. en matemáticas, Universidad de Columbia. Profesor de Matemáticas, Universidad Estatal de Oregón, ex instructor de matemáticas en el Instituto Tecnológico de Massachusetts. Publicaciones en diversas revistas científicas. En Teilhardism and the New Religion: A Thorough nalysis of The Teachings of Pierre Teilhard de Chardin (Tan Books & Publishers, Inc., 1988), 248 págs.
  • El hecho de que una teoría tan vaga, tan insuficientemente verificable y tan alejada de los criterios que se aplican en la ciencia “dura” haya podido llegar ser un dogma sólo puede explicarse desde criterios sociológicos. Ludwig von Bertalanffy, biólogo. citado por Huston Smith, Beyond the Post-Modern Mind (New York: Cross Roads, 1982), pág. 173.
  • Así, si la materia viva no tiene su origen en el juego mutuo de los átomos, de las fuerzas naturales y de la radiación, ¿cómo ha llegado a existir? Hay otra teoría, ahora fuera de favor, que se basa en las ideas de Lamarck: la que dice que si un organismo necesita una mejora, la desarrollará y la transmitirá a su progenie. Me parece que deberíamos ir más allá y admitir que la única explicación aceptable es la creación. Sé que eso es anatema para los físicos, como desde luego lo es para mí mismo, pero no debemos rechazar una teoría que no nos gusta si la evidencia experimental la apoya. H. S. Lipson, “A Physicist Looks at Evolution”, Physics Bulletin, vol. 31, 1980, citado en The Quote Book (Australia: Creation Science Foundation, 1984), pág. 5.
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