Cómo estudiar la Biblia #2

Nos equivocamos si decimos que leemos la Biblia “literalmente”, si es que por literal entendemos aceptar las palabras escritas, tal y cómo están. Cuando leemos que Dios es refugio o que Jesús es el león de la tribu de Judá no nos imaginamos que Dios sea un castillo o Jesús un león. El sentido común nos dice otra cosa…

 

3. Estudiarla con la ayuda del Espíritu Santo.

A pesar de todo lo dicho, los cristianos tenemos una gran ventaja cuando estudiamos la Biblia y es que contamos con la ayuda de su autor, De el espíritu Santo. Mientras estudiamos la Biblia lo hacemos conscientes de que necesitamos la iluminación del espíritu para entender correctamente. Como dijo el apóstol Pablo las cosas espirituales sean de discernir literal espiritualmente.

Tenemos el Mejor Maestro

a. Salmo 119

Salmos 119:12, 18-19, 26, 27, 33-4, 125, 169
12 Bendito tú, oh Jehová;
Enséñame tus estatutos.
18 Abre mis ojos, y miraré
Las maravillas de tu ley.
19 Forastero soy yo en la tierra;
No encubras de mí tus mandamientos.

26 Te he manifestado mis caminos, y me has respondido; Enséñame tus estatutos.
27 Hazme entender el camino de tus mandamientos,
Para que medite en tus maravillas.

33 Enséñame, oh Jehová, el camino de tus estatutos,
Y lo guardaré hasta el fin.
34 Dame entendimiento, y guardaré tu ley,
Y la cumpliré de todo corazón.

125 Tu siervo soy yo, dame entendimiento
Para conocer tus testimonios.

169 Llegue mi clamor delante de ti, oh Jehová;
Dame entendimiento conforme a tu palabra.

 

b. Lucas 24:32, 44-45: Jesús abre el entendimiento

32 Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?

44 Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos. 45 Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras;

 

c. I Corintios 2:12-14 – ministerio del Espíritu Santo

12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 13 lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. 14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

 

4. ¿Cómo leer y estudiar la Biblia?

Dos preguntas básicas que tenemos que hacernos
1. ¿Qué intentó el autor, inspirado por el Espíritu Santo, al escribir? – exégesis
2. ¿Cómo aplica lo que estudio a mi vida? – hermenéutica

Comencemos con la primera pregunta: ¿Cómo puedo saber qué es lo que dice la Escritura y cuál es la intención del autor?

Una respuesta que solemos dar, sin pensarlo demasiado, es que interpretamos la Biblia “literalmente”.

Tratemos de poner esta importante pregunta en contexto.

Todos nosotros nos acercamos a la Palabra de Dios con un sistema de interpretación bíblica, aunque no siempre somos conscientes de él. Si no tenemos cuidado con esto, el resultado puede ser una interpretación basada más en nuestros prejuicios que en la enseñanza de la Biblia. Dicho de otra manera, hallamos lo que queríamos encontrar; hacemos a la Biblia decir lo que queremos que diga, no lo que Dios dijo. A esto se le llama “eiségesis”.

Porque creemos que la Biblia es la Palabra de Dios, nos acercamos a ella diciendo que la interpretamos “literalmente” pensando que ese es el método correcto y el que ofrece el nivel más alto de respeto a la revelación bíblica. Pero una interpretación “literal”, en el sentido estricto de la palabra, no necesariamente hace honor al texto bíblico. Antes bien le resta parte de su esencia.

 

¿Qué significa interpretar la Biblia literalmente?

Los cristianos evangélicos creemos firmemente que la Biblia es la Palabra inspirada de Dios. Frente a personas que se empeñan en adulterar la Palabra de Dios, contrarestamos diciendo que nosotros realizamos una interpretación “literal”.

Ahora bien, si por literal queremos decir que aceptamos lo que la Biblia diga como Palabra de Dios correctamente entendida, estamos en lo correcto. ¡Esa es la manera de estudiar las Escrituras! Esto significa que consideramos el uso de las palabras en el contexto de la Biblia, ayudados por el Espíritu, guiados por el sentido común y entendiendo los usos de las herramientas del lenguaje.

Explicaremos lo que esto significa un poco más adelante.

Pero primero tenemos que considerar lo siguiente: la realidad es que la mayoría de nosotros, al menos en la práctica, no somos verdaderamente “literales” en nuestro estudio de la Biblia, aunque pensemos lo contrario.

¿Qué significa “literal”?

RAE: Conforme a la letra del texto, o al sentido exacto y propio de las palabras empleadas en él, y NO al sentido figurado, o sea sin considerar sus usos normales en el lenguaje,.

[Definición RAE completa: RAE: Conforme a la letra del texto, o al sentido exacto y propio, y no lato [el sentido que por extensión se da a las palabras, sin que exacta o rigurosamente les corresponda] ni figurado, de las palabras empleadas en él.]

Si por literal queremos decir, tal y como lo indica el significado de la palabra según el Diccionario,  estamos en problemas. Quizás la mejor manera de explicarlo es a través de algunos ejemplos.

#1 Sabemos que Dios es Espíritu pero, ¿tiene brazos? ¿Rostro? ¿Es un edificio?

Pero yo en justicia contemplaré tu rostro; me bastará con verte cuando despierte. (Salmos 17:15)

Con tu brazo poderoso redimiste a tu pueblo,
a los descendientes de Jacob y de José. (Salmos 77:15)

Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré. (Salm. 91:2)

 

Al leer estas frases, y cientos de otras como ellas, inmediatamente nos damos cuenta de que son figuras del lenguaje o modos de hablar. Pero NO lo interpretamos “literalmente” en el sentido explicado, sino que usamos nuestro sentido común y entendemos el lenguaje figurado.

 

#2 Jesús se refiere a sí mismo como: “pan… puerta… luz…”

Entendemos de inmediato que él no se refiere a sí mismo como a una puerta literal, sino a lo que una puerta representa. Lo mismo con el pan, esencial en la nutrición de los tiempos de Jesús, o con la luz.

 

#3 Hay frases que se interpretan de forma literalmente, pero para explicar su sentido no necesariamente lo hacemos literalmente.

“No pondrás bozal al buey que trilla.” (Deut. 25:4; I Cor. 9:9)

Como dijo George Eldon Ladd, excelente expositor conservador de las Escrituras (ya fallecido),

 

“La Biblia es la Palabra de Dios dada en palabras (humanas) dentro de la historia.”

 

Los seres humanos que fueron inspirados para darnos las Escrituras no fueron simples taquígrafos que escribieron lo que Dios les dictaba. Aunque guiados por el Espíritu (por eso decimos que la Biblia es la palabra inspirada por Dios), fueron parte activa durante el proceso de inspiración y no entes mecánicos. En la inspiración de las Sagradas Escrituras Dios se “mete” en nuestro mundo, asume nuestro lenguaje y nos habla de forma inteligible a través de seres humanos.

Cuando decimos “literal”, entonces, nos referimos al significado que el autor, bajo la inspiración del Espíritu, tuvo para sus palabras. Al proceso por el que obtenemos esto se le llama “Exégesis”, término que es definido así por el Pastor Español José Ma. Martínez

“Hallar el significado de un texto sobre la base de lo que sus palabras expresan en su sentido llano y simple a la luz del contexto histórico en que fueron escritas.” Hermenéutica Bíblica, 121.

Dicho esto, ¿cómo podemos entender el sentido que Dios quiso dar a sus palabras a través de esos autores humanos?

Lo que ofrezco ahora es una forma sencilla para acercarnos a nuestro estudio de la Biblia. En días siguientes, según vamos realizando nuestro estudio de las Escrituras, ya directamente con los pasajes bíblicos, volveremos a mencionar y a explicar algunos de los puntos de esta lista de preparación.

1. Oración: Dependencia e iluminación de Dios. Preparar el corazón. Disposición a la obediencia.

2. Está dispuesto a dedicar tiempo.

3. Considera el autor.

4. Considera el género literario.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *