RESUMEN

Efesios 22  (“Guerra espiritual”) 

“Guerra espiritual”

(6:10-20)

Introducción

En las últimas décadas se ha hecho común en nuestras iglesias el lenguaje de la llamada “guerra espiritual”. Usualmente, cuando se habla de guerra espiritual se habla de algo diferente a lo que hemos estado tratando en los dos últimos programas. El término ha venido a usarse para referirse a toda una teología sobre cómo el creyente toma la ofensiva en la lucha espiritual, utilizando “armas espirituales” y haciendo uso de recursos especiales como la “cartogarfía espiritual” y los “nombres” de los demonios y sus rangos en la jerarquía demoniaca.

Por supuesto que damos por asumido, como ya hemos dejado establecido desde el inicio, la realidad del mundo espiritual y del ataque del enemigo, Satanás y sus demonios. Lo que deseamos, como siempre intentamos hacer en Biblikka,  es discernir qué es lo que dice la Palabra de Dios. Para hacerlo, de inicio nos planteamos estas preguntas:

1. ¿Es conforme a la enseñanza bíblica el estar continuamente “a la ofensiva” en la guerra espiritual?

2. Es conforme a la Biblia el interrogar a los demonios sobre sus nombres, procedencia, rango y territorio?

3. ¿Enseña la Biblia la “Cartografía Espiritual”?

4. ¿No estaremos dando demasiada importancia a Satanás con todo esto?

5. Creemos que el Diablo fue vencido en la cruz y que está derrotado?

NOTA: Algunas ideas han sido tomadas y adaptadas de “Guerra Espiritual: Una reflexión crítica”, de José de Segovia, Julián Mellado y Esteban Rodemann, publicado por la Alianza Evangélica Española, 1998 y ¿Estoy preparado para Guerra Espiritual?, Jaime Mirón, Unilit.

Trasfondo: Cambios dentro y fuera de la Iglesia

1. Por un lado, secularización.

2. Por otro, un nuevo énfasis en la espiritualidad, muchas veces “genérica”.

3. Retorno a los conceptos mágicos en la sociedad y aun dentro de la iglesia:

4. Un nuevo y mal fundamentado misticismo

Una combinación de estos y otros elementos han preparado el terreno para esta tendencia. Les presento el tema a través de 5 puntos.

#1 ¿Ofensiva o defensiva? ¿Es conforme a la enseñanza bíblica el estar continuamente “a la ofensiva” en la guerra espiritual? Entones, ¿qué significa Mat. 16:18?

¿Es Hades el infierno?

De modo que cuando dice que “las puertas del Hades no prevalecerán contra [la iglesia] se refiere a la victoria de Cristo y de su iglesia sobre la muerte a través de la vida dada por Dios a través de Jesús.

#2 Demonios anónimos. ¿Es conforme a la Biblia el interrogar a los demonios sobre sus nombres, procedencia, rango y territorio?

#3 De mapas y demonios. ¿Enseña la Biblia la “Cartografía Espiritual”?

¿De dónde proviene la idea de identificar demonios con naciones o países? Principalmente de Daniel capítulo 10. Daniel ha presentado a Dios una petición en oración, que Dios le provea la interpretación de una visión que ha recibido. La respuesta a su oración demora tres semanas y en este pasaje se nos dice por qué.

¿Qué podemos aprender, fuera de toda duda, de estos textos y otros semejantes?:

La existencia de ángeles principales (arcángeles) y 

el nombre de 2 de ellos (Gabriel y Miguel). ¡Poco más!

Me parece que es ir demasiado lejos, basarnos en este pasaje más bien misterioso para establecer toda una demonología sobre territorialidad y jerarquías de espíritus malignos. Más aun si recordamos que el género literario al que el libro de Daniel pertenece.

#4 ¿Quién es más importante? ¿No estaremos dando demasiada importancia a Satanás con todo esto? El énfasis exagerado en la realidad de los demonios parece, por momentos, dar más importancia al Diablo que a Dios.

#5  El Diablo y sus demonios están derrotados.   ¿Estamos seguros y firmes en la clara verdad bíblica de que el Diablo fue vencido en la cruz y que está derrotado? 

El mensaje más importante en el NT sobre el diablo y sus demonios es que ha sido vencido de manera definitiva y contundente a través de la muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Como leemos, por ejemplo, en Colosenses:1:13 y  2:14. También está claro que nosotros participamos de esa victoria de Jesús.  I Juan 2:13-14.

¿Y qué hay con el “HOMBRE FUERTE”?   Mat. 12:24

En este pasaje, donde se acusa a Jesús de onfrar en poder del diablo, el hombre fuerte es Satanás (1 Jn. 4:4); la casa es la esfera donde opera el pecado, es decir, este mundo, pues él es el dios de este mundo (2 Co. 4:4; 1 Jn. 5:19) y es Jesús y no nosotros quien lo “ata”.

A MODO DE CONCLUSIÓN

1. La doctrina cristiana se deriva de las Escrituras no de la experiencia. Menos aun de información derivada de los mismos demonios. No olvidemos que Satanás es “el padre de mentira”.  Juan 8:44

2. La confrontación con demonios ocurre en los Evangelios, por ejemplo en la  tentación de Jesús (Lc. 4; Mt.16:23) y en la expulsión de demonios (Mr.16:17; Hch 5:15-16; 19:12; Mr. 5:9). En estos encuentros Jesús no “ora” ni “ata” sino que ejerce su autoridad sobre ellos expulsándolos.

3. En el ministerio apostólico, los demonios se manifestaban ocasionalmente en  reacción al avance del Reino. No vemos en las Escrituras que los Apóstoles tengan la necesidad de preparar “mapas” o de identificar los demonios supuestamente a cargo de regiones geográficas.

4. Se le está dando demasiada importancia al diablo. El diablo fue vencido por Jesús. Y sigue derrotado. Y nosotros, por nuestra asociación con Jesús, también “vencemos al maligno”. ¡Amén!

©Jose R. Martinez-Villamil MD., MDiv., DD. (h.c.)

Texto bíblico tomado de la NVI

© Sociedad Bíblica Internacional

21 de marzo de 2011.