El sinsentido de los sentidos

Es casi inevitable dejarnos llevar por los sentidos. Pero la vida de fe no se guía por ellos.

El fenómeno tecnológico de la realidad virtual quizás nos ha convencido de ello. Todo un mundo de imágenes aparentemente reales pueden crear un universo artificial ante nuestros ojos, engañados por el ordenador y su visor especial.

Desde pequeños aprendemos a interpretar las percepciones que los sentidos, como ventanas al universo, permiten llegar a nuestro cerebro. Aprendemos no sólo a recibir información de los sentidos sino también a creer que la realidad corresponde a lo que vemos, oímos, sentimos, gustamos u olemos. Y aprendemos a dirigir nuestra vida por esa realidad.

La vida de fe tiene que guiarse por la Realidad. Esta Realidad está determinada por Dios y por su palabra, no por las circunstancias que percibimos a través de los sentidos humanos.

Protagonistas de las historias de esa Realidad que no se ve, han dejado récord en las Escrituras de sus experiencias en el camino de la fe.  En dichas historias percibimos las disyuntivas cotidianas de quienes viven entre la realidad y la Realidad.

Miremos algunas situaciones. ¿Podemos distinguir a qué exactamente correspondía la Realidad en ellas? ¿Lo podemos hacer por los sentidos o por la fe?

¿El ejército sirio rodeando la casa del profeta Eliseo, o los ejércitos de Dios protegiéndole?

¿Las olas del mar alrededor de Pedro, o la mano firme de Jesús que le invita a caminar sobre el mar?

¿Una multitud de gente, u “ovejas sin pastor”?

¿Una ciudad en Samaria resistente al Evangelio, o un campo listo para la cosecha?

¿Hombres “sin letras y del vulgo”, o “pescadores de hombres”?

¿La salvación que no siento, o la que Dios dice que tengo?

¿La situación de la iglesia, o el poder de Dios en ella?

¿Los problemas, o las soluciones?

¿Dios o el diablo?

Puede que muchas cosas sean realidad, pero no son Realidad en el sentido de Dios. La vida de la iglesia, que pertenece a la eternidad, está determinada por la segunda, no por la primera.

Si lo deseas, puedes, como un piloto confundido, empeñarte en volar siguiendo lo que tus sentidos te dicen, o dejarte guiar por la implacable objetividad de los instrumentos. Si lo deseas, puedes seguir guiado por tus sentidos y sucumbir ante la realidad pesimista, o dejarte guiar por Dios y la Realidad divina.

“ Vivimos por fe, no por vista.” (II Corintios 5:7)

4 Comments

  1. Catherine Figueroa says:

    Buenos días, estoy escuchando la clase o estudio relacionado con la crucifixión de Jesús. Hoy fue el estudio número tres. Quisiera saber si podría tener acceso a los estudios número uno y dos de esta serie por medio del internet. Agradezco si pudiera escucharlo para también poder tomar notas.

    Dios lo bendiga grandemente Hno. Martínez

  2. Yozefel says:

    Gracias por siempre presentar la verdad bíblica y compartir el Evangelio genuino de Jesucristo

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