¿Estás loco, Señor?

¿ESTÁS LOCO?

Señor, ¿me llamas?

¿Es que estás loco?

Sirvo de poco.

Pero eso tú ya lo sabías.

 

Sabías que no es mucho el fruto

Que tendré para ofrecerte;

Que serán muchas las veces

Que, gastado, acudiré…

 

Acudiré a Ti tentado, roto, fallido, vacío;

Lloroso, angustiado, caído, acorralado…

Pero esperanzado. 

 

Esperanzado de que mis cenizas ya gastadas

con tu aceite aún pueden arder.

Y que, aunque roto…

 

Aunque roto,

Mi debilidad y tu poder

(¡excelente combinación!),

Lograrán lo que yo más quiero:

Que crezcas en gloria

Y que yo sea usado

aunque tan solo sea un poco.

 

Y, si insistes en llamarme, sabré…

Sabré que no estás loco;

Que me llamas porque,

Cuando Tú llamas,

Responden unos pocos.

 

 

JRMV abril 2018

2 Comments

  1. Yozefel says:

    Gracias por siempre presentar la verdad bíblica sin añadiduras

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