Grandes Mensajes… #2

A veces idealizamos el ministerio de los personajes del Antiguo Testamento. Nos encanta leer de sus victorias pero no de sus sinsabores. Pero la realidad es que, especialmente en la vida de los profetas, si hacemos así corremos el riesgo de perdernos lo mejor de sus enseñanzas. Tal es el caso de Jeremías.

I. La importancia del Antiguo Testamento: ¿Prólogo o “Primera Parte”?
A. La negligencia evangélica
B. Importancia del Antiguo Testamento

  1. Marco de referencia global
  2. Naturaleza y carácter de Dios
  3. Anuncios proféticos sobre Jesús
  4. Jesús es su tema principal (Juan 5:39; Lucas 24:44-47)
    1. Fue la Biblia de Jesús, de Pablo y de los Apóstoles
    2. Trasfondo para entender el mundo de Jesús
  5. Es imprescindible para entender el NT

En esta serie nos limitaremos al ministerio de los que, equivocadamente, llamamos Profetas Menores.

Así que comencemos hablando sobre el Ministerio profético.

Ministerio profético: Profetas y Pathos
Sufriendo POR Dios (por causa de Dios)
Sufrimiento del profeta.
“¡Mis entrañas, mis entrañas!
Me duelen las fibras de mi corazón;
mi corazón se agita dentro de mí…”
Jeremías 4:19
Sufrimiento físico.
Sufrimiento emocional.
Jeremías.
20:14 ¡Maldito el día en que nací!
Agresión – Aún su pueblo natal Anatot
Vida privada
Por el pueblo de Israel (Judá en este caso)

Sufrimiento espiritual.
4:19 ¡Ay mis entrañas, mis entrañas!
¡Cómo me tiembla el corazón!
Tengo el corazón palpitando,
no puedo seguir en silencio.
He oído el sonido de la trompeta,
el alarido que preludia la guerra;

8:18 Me siento abrumado de dolor,
tengo enfermo el corazón,
al oír los gritos de mi pueblo
desde una tierra lejana:

21 Los destrozos en la capital
me tienen del todo destrozado,
ando entristecido, presa del espanto.

20:7 Me sedujiste, Señor, y quedé seducido;
me agarraste con fuerza y me sometiste.
Yo era objeto de mofa todo el día,
todo el mundo se burlaba de mí.
8 Cuando hablo, tengo que gritar
anunciando violencia y destrucción;
la palabra del Señor me servía
de insulto y burla todo el día.
9 Me decía: No me acordaré más de él,
no hablaré más en su nombre.
Pero algo ardía en mi corazón como fuego,
algo ardiente encerrado en mis huesos,
que trataba inútilmente de apagar.

Jeremías también cuestiona la justicia de Dios (12:1-4). Cuestiona la integridad de Dios (15:18).
15:18 ¿Por qué dura tanto mi dolor
y mi herida se vuelve incurable,
imposible de sanar?
Te me has vuelto cauce engañoso,
cuyas aguas son inconstantes.

Quien no quiera sufrir… ¡que no ame! Quien no quiera sufrir… ¡que no hable en nombre de Dios!

Sufriendo CON Dios
De una manera verdaderamente misteriosa el llamado profético es a comunicar el mensaje de Dios no sólo en palabra sino en verdadera encarnación.

Los profetas se identifican de tal manera con Dios en su tarea que sienten como Él. Todo su ser se compunge y se duele ante lo que mueve y aqueja el “corazón de Dios.” La identificación es tan plena en ocasiones que, como veremos más adelante, a veces el discurso profético que comienza en tercera persona termina en primera y viceversa. Por momentos es difícil identificar si habla Dios o el profeta.

Podemos reaccionar diciendo: ¡”Qué bien!”; ¡Qué privilegio!”

Pero primero imaginémonos el dolor y la tensión que esto puede representar en una vida humana, frágil y efímera. El profeta, para cumplir su tarea, tiene no sólo que sufrir por Dios. También sufre con El.

Identificación profeta-Dios. En esta sección nos referimos al sufrimiento que resulta ya no del ministerio del profeta sino de la condición misma de profeta. La consecuencia inevitable de una identificación estrecha de Yahvé con su vocero.

Dios la busca. Lo interesante de este aspecto del sufrimiento en el ministerio profético lo es el hecho de que Dios mismo ha buscado esa identificación para integrarla a la transmisión de su mensaje. Dicho de otra manera, por la identificación del vocero con Dios, el primero representa al segundo. El profeta pasa a ser una metáfora viviente. Encarna entre los hombres la voluntad de Dios, los pensamientos de Dios, la pasión de Dios y, más dramático aún, el sufrimiento de Dios.

¿Quién habla? – Esta estrecha identificación profeta-Dios es evidenciada en los pronunciamientos proféticos. En varias ocasiones en el libro de Jeremías tenemos dificultad en discernir quién es el que habla. ¿Es Yahvé? ¿Es Jeremías? Esto lo observamos, por ejemplo en 4:19-26; 8:22-9:2. Quizás el mismo fenómeno se da en 11:18-12:6 vs. 12:7-11. El profeta está manifestando el gemir de Dios, hablando ambos con una sola voz.

¿Quién ama? – Esta identificación entre Yahvé y Jeremías afecta también la forma en que el profeta ama a Israel. Cuando lo hace, no es sólo porque es su pueblo sino también porque es pueblo de Dios. El profeta siente lo que Dios mismo está sintiendo.

El caso de Oseas. Una situación similar a la de Jeremías, quizás aun más emotiva, es la del profeta Oseas. Lo dramático aquí consiste en que su identificación con los sentimientos de Dios incluye el profundo sufrimiento por la infidelidad de su esposa. Sin importar la interpretación que demos a la orden de Dios en 1:2 (sea que se casara con una prostituta o que su mujer eventualmente le sería infiel) el resultado final es el mismo. Oseas, con el conocimiento de Dios, se uniría a una mujer que le sería infiel. En toda esta situación el profeta encarna, de la manera más dramática posible, el sufrimiento de Dios mismo, que ha sido abandonado por su consorte. Israel le ha dejado por otros dioses. El pueblo (“esposa”) de Dios ha abandonado el tálamo nupcial para mancharse en la lujuria y el desenfreno. La vida familiar de Oseas representa gráficamente la situación de Dios. Igual que Dios, el profeta es abandonado por su amada (1:2 y 3:1-5; comparar con 2:2, 4, 5, 7, 15, 16-23). Dios fue traicionado por su pueblo (4:10,12 vs. 9:7-8).

El verdadero profeta sufre CON Dios.

Ministerio Profético: Definiciones y Categorizaciones
El concepto general que tenemos de los profetas es equivocado o al menos tan sólo parcial. Al pensar en profetas pensamos en gente que predice el futuro. La verdad es que, aún en el mejor de los casos, esa definición abarca sólo una de las facetas del ministerio profético.

Comencemos por la palabra profeta. Ésta viene del griego, que a su vez está compuesta por dos palabras. La primera, pro que puede significar “por,”, “adelante” o “de antemano”. La segunda palabra, pheteo viene de “hablar.” De modo que aquí tenemos lo que sería una definición literal del vocablo “profeta”: Una persona que habla por otro, o que dice lo que recibe o que dice lo que va a pasar.

La definición más correcta es la que sigue, de acuerdo al mejor diccionario griego (Liddell y Scott): Uno que habla por un dios y que interpreta su voluntad a los hombres.

Interesantemente, la etimología de la palabra profeta en el hebreo es muy diferente. La palabra hebrea más usada es nabi . Y lo más probable es que signifique: “Uno llamado”. Otra palabra usada en el Antiguo Testamento es “vidente” por ser las visiones uno de los métodos usados por Dios para revelar su palabra a los profetas.

Con estos datos creo que ya estamos en posición de dar una definición “final.”

Definición: Un profeta es una persona llamada por Dios para comunicar su voluntad, sea ésta presente o futura.

Ideas generales del mensaje profético
Por lo que ya hemos mencionado, comprenderemos mejor el mensaje profético si identificamos sus tres vertientes.

Mirada hacia el presente. Con el deseo de conseguir que Israel volviese a “la senda antigua” en su trato con Dios y su dependencia de Él, el mensaje de los profetas es a la vez de juicio por los pecados cometidos y de llamada al arrepentimiento. Ambos aspectos se enmarcaban en el presente tanto del pueblo como del profeta.

Mirada hacia el pasado. Un llamado a volver a Dios y a su Pacto. En este llamado existe un elemento de Reforma basado en “las tradiciones de la elección” (Heschel, p. 11). En una buena medida esta fase de su ministerio ocupaba la mayor parte de su tiempo.

Mirada al futuro. Una combinación de Juicio de Dios y de Nueva Esperanza en Él. Este es el llamado elemento escatológico del mensaje profético en el Antiguo Testamento. Pero tenemos que matizar esto.

Usualmente pensamos en escatología (eventos futuros) como lo que está en el futuro distante. Pero en el caso de los profetas del Antiguo Testamento esto no es así. Muchas de sus profecías con respecto al futuro tendrían cumplimiento durante sus propias vidas.

Aclarado esto, sin embargo, no se puede negar que existe un poderoso elemento escatológico para un futuro más o menos distante. Éste toma variadas formas o temas en los diferentes profetas. Puede ser la restauración de Israel a su tierra y culto (Ezequiel), la continuación de la relación de Dios con su pueblo (Isaías), etc. Lo importante es que, por encima de una realidad histórica y de un juicio merecido por la desobediencia de Israel, se presenta un futuro mejor, espléndido y lleno de vida, producido por el Dios que se empeña en seguir adelante con su plan, cuyo propósito es el bien del hombre.

Antes de continuar hablando sobre los profetas del Antiguo Testamento es importante aclarar lo que fueron los falsos profetas.

D. Falsos profetas
Algunos mencionados por nombre

28:1 …[Jananías, hijo de Azur, que era de Gabaón]:…

29:21 Así dice Yahvé Sebaot, el Dios de Israel, sobre Ajab, hijo de Colayas, y sobre Sedecías, hijo de Maasías, que les profetizan falsamente en mi Nombre:

29 Semaías el najlamita, por haberles p

14:13 FALSOS P
Dije yo: «¡Ah, Señor Yahvé! Resulta que los profetas están diciéndoles: Ustedes no verán espada, ni tendrán hambre, sino que voy a darles paz segura en este lugar.»
14 Y me dijo Yahvé: «Mentira profetizan esos profetas en mi nombre. Yo no los he enviado ni dado instrucciones, ni les he hablado. Visión mentirosa, augurio fútil y delirio de sus corazones les dan a ustedes por profecía.

[20:6 Y tú, Pasur [sacerdote], irás al cautiverio de Babilonia junto con toda tu familia. Allí morirás, y allí serás enterrado, con todos tus amigos, a quienes les profetizabas mentiras.” »]

27:14 14 ¡No oigan, pues, las palabras de los profetas que les dicen: ‘No servirán al rey de Babilonia’, porque cosa falsa les profetizan, 15 pues yo no los he enviado —oráculo de Yahvé— y ellos andan profetizando en mi Nombre falsamente; …»

27:16 Y a los sacerdotes y a todo este pueblo les hablé diciendo: «Así dice Yahvé: No oigan las palabras de sus profetas que les profetizan diciendo: ‘He aquí que el ajuar del templo de Yahvé va a ser devuelto de Babilonia en seguida’, porque cosa falsa les profetizan. 17 (No les hagan caso…)

[28:1 …[Jananías, hijo de Azur, que era de Gabaón]:… 2 «Así dice Yahvé Sebaot, el Dios de Israel: He quebrado el yugo del rey de Babilonia. 3 Dentro de dos años devolveré a este lugar todos los utensilios…
[Jeremías] 6 —¡Amén! Que así lo haga el Señor. Que cumpla el Señor las palabras que has profetizado…]

7 Pero, oye ahora esta palabra que pronuncio a oídos tuyos y de todo el pueblo: 8 Profetas hubo antes de mí y de ti desde siempre, que profetizaron a muchos países y a grandes reinos la guerra, el mal y la peste. 9 Si un profeta profetiza la paz, cuando se cumpla la palabra del profeta, se reconocerá que lo había enviado Yahvé de verdad*.»

[29:31 «Envía este mensaje a todos los deportados: Así dice Yahvé respecto a Semaías el najlamita, por haberles profetizado sin haberlo yo enviado, inspirándoles una falsa seguridad.]

[42:4 Les dijo el profeta Jeremías: «De acuerdo: ahora mismo me pongo a rogar a su Dios Yahvé como dicen, y sea cual fuere la respuesta de Yahvé para ustedes, yo se la declararé sin ocultarles palabra.» 5…«Que Yahvé sea testigo veraz y leal contra nosotros si no obramos conforme a cualquier mensaje que tu Dios Yahvé te envía para nosotros. 6 Sea grata o sea ingrata, nosotros oiremos la voz de nuestro Dios Yahvé a quien te enviamos, por cuanto que bien nos va cuando oímos la voz de nuestro Dios Yahvé.»
21  Yo se lo he declarado hoy a ustedes, pero no hacen caso de su Dios Yahvé en nada de cuanto me ha enviado a decirles.]

CAPÍTULO 23

13 En los profetas de Samaría
he observado una locura:
profetizaban por Baal
y hacían errar a mi pueblo Israel.
14 Mas en los profetas de Jerusalén
he observado una monstruosidad:
fornicar y proceder con falsía,
dándose la mano con los malhechores,
sin volverse cada cual de su malicia.
Se me han vuelto todos ellos cual Sodoma,
y los habitantes de la ciudad, cual Gomorra.
15 Por tanto, así dice Yahvé Sebaot
tocante a los profetas:
Voy a darles de comer ajenjo,
y de beber, agua emponzoñada.
Porque a partir de los profetas de Jerusalén
se ha propagado la impiedad por
toda la tierra.
16 Así dice Yahvé Sebaot:
No escuchen las palabras de los
profetas que profetizan para ustedes.
Los están embaucando.
Les cuentan sus propias fantasías,
no cosa de boca de Yahvé.

21 Yo no envié a esos profetas,
y ellos corrieron.
No les hablé,
y ellos profetizaron.

25 »He escuchado lo que dicen los profetas que profieren mentiras en mi nombre, los cuales dicen: “¡He tenido un sueño, he tenido un sueño!” 26 ¿Hasta cuándo seguirán dándole valor de profecía a las mentiras y delirios de su mente? 27 Con los sueños que se cuentan unos a otros pretenden hacer que mi pueblo se olvide de mi nombre, como sus antepasados se olvidaron de mi nombre por el de Baal. 28 El profeta que tenga un sueño, que lo cuente; pero el que reciba mi palabra, que la proclame con fidelidad. ¿Qué tiene que ver la paja con el grano?—afirma el Señor—. 29 ¿No es acaso mi palabra como fuego, y como martillo que pulveriza la roca?—afirma el Señor—.
30 »Por eso yo estoy contra los profetas que se roban mis palabras entre sí—afirma el Señor—. 31 Yo estoy contra los profetas que sueltan la lengua y hablan por hablar—afirma el Señor—. 32 Yo estoy contra los profetas que cuentan sueños mentirosos, y que al contarlos hacen que mi pueblo se extravíe con sus mentiras y sus presunciones—afirma el Señor—. Yo no los he enviado ni les he dado ninguna orden. Son del todo inútiles para este pueblo—afirma el Señor—.

35 Así deberán hablarse entre amigos y hermanos: “¿Qué ha respondido el Señor?”, o “¿Qué ha dicho el Señor?” 36 Pero no deberán mencionar más la frase “Mensaje del Señor”, porque el mensaje de cada uno será su propia palabra, ya que ustedes han distorsionado las palabras del Dios viviente, del Señor Todopoderoso, nuestro Dios.

F. ¿Nos dirigimos hacia esto?
Is. 30:9 Porque éste es un pueblo rebelde; son hijos engañosos,
hijos que no quieren escuchar
la enseñanza del Señor.
10 A los videntes les dicen:
«¡No tengan más visiones!»,
y a los profetas:
«¡No nos sigan profetizando la verdad! Dígannos cosas agradables,
profeticen ilusiones.
11 ¡Apártense del camino, retírense de esta senda,
y dejen de enfrentarnos con el Santo de Israel!»

Ez. 33:30-33
30 Y tú, hijo de hombre, los hijos de tu pueblo se mofan de ti junto a las paredes y a las puertas de las casas, y habla el uno con el otro, cada uno con su hermano, diciendo: Venid ahora, y oíd qué palabra viene de Jehová. 31 Y vendrán a ti como viene el pueblo, y estarán delante de ti como pueblo mío, y oirán tus palabras, y no las pondrán por obra; antes hacen halagos con sus bocas, y el corazón de ellos anda en pos de su avaricia. 32 Y he aquí que tú eres a ellos como cantor de amores, hermoso de voz y que canta bien; y oirán tus palabras, pero no las pondrán por obra.

pregunta@biblikka.com
Redentor 104.1 FM
1 de julio, 2019

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