Jesus según su amigo Juan #16

Jesus

No solo de Pan…

Introducción: Ubicación

v. 1 orilla del mar de Galilea (o de Tiberíades)

v. 3 subió Jesús a una colina

vv. 16-21 camina sobre el agua

v. 24 subieron a las barcas y se fueron a Capernaúm a buscar a Jesús.

v. 59 Todo esto lo dijo Jesús mientras enseñaba en la sinagoga de Capernaúm

 

I. ¿Cómo solemos ver este pasaje?

1. La matemática de Dios.2 + 5 = 10,000 + 12

2. La fe en Dios (o la falta de ella). – ¿qué es eso para tantos?

3. La provisión de Dios.

Todas estas apreciaciones al texto son correctas. Pero hay algo quizás más (importante, profundo, espiritual. Pero no debemos sentirnos mal ni confundidos. Los discípulos y otros seguidores de Jesús tampoco. Nuestra ventaja: Tenemos la narración completa. Expliquemos.

¿Hay algún malentendido?

6:14 Al ver la señal que Jesús había realizado, la gente comenzó a decir: «En verdad éste es el profeta, el que ha de venir al mundo.» 15 Pero Jesús, dándose cuenta de que querían llevárselo a la fuerza y declararlo rey, se retiró de nuevo a la montaña él solo.

24 En cuanto la multitud se dio cuenta de que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, subieron a las barcas y se fueron a Capernaúm a buscar a Jesús.
25 Cuando lo encontraron al otro lado del lago, le preguntaron:
—Rabí, ¿cuándo llegaste acá?
V. 26-27 26 —Ciertamente les aseguro que ustedes me buscan, no porque han visto señales sino porque comieron pan hasta llenarse. 27 Trabajen, pero no por la comida que es perecedera, sino por la que permanece para vida eterna, la cual les dará el Hijo del hombre. Sobre éste ha puesto Dios el Padre su sello de aprobación.

 

II. ¿Hay algo más?

Clave: EL PAN ES EL PROTAGONISTA
21 de las 26 veces de pan en Jn, 21 en el cap. 6
Comer / comida-+- 15
Comer / carne

Clave: EL PAN ES UNA PODEROSA IMAGEN
Pero… Elemento profético-didáctico
Como Moisés 6:31
Tentación del diablo
Poder-Identidad Mesías
Provisión – levadura
Apocalipsis – 2:17
Relación profunda 6:49, 68

III. Hay algo más: ¡Jesús es el PROTAGONISTA!

v.4 Faltaba muy poco tiempo para la fiesta judía de la Pascua.

v. 27 Trabajen, pero no por la comida que es perecedera, sino por la que permanece para vida eterna, la cual les dará el Hijo del hombre. Sobre éste ha puesto Dios el Padre su sello de aprobación.

30 —¿Y qué señal harás para que la veamos y te creamos? ¿Qué puedes hacer?—insistieron ellos—. 31 Nuestros antepasados comieron el maná en el desierto, como está escrito: “Pan del cielo les dio a comer.”

v. 32 —Ciertamente les aseguro que no fue Moisés el que les dio a ustedes el pan del cielo—afirmó Jesús—. El que da el verdadero pan del cielo es mi Padre. 33 El pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo.
34 —Señor—le pidieron—, danos siempre ese pan.

v. 35 —Yo soy el pan de vida

35 —Yo soy el pan de vida—declaró Jesús—. El que a mí viene nunca pasará hambre, y el que en mí cree nunca más volverá a tener sed.

[como con la Samaritana 4:13…Cualquiera que bebiere de esta agua, volve)rá a tener sed; 14mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. 15La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla.]

36 Pero como ya les dije, a pesar de que ustedes me han visto, no creen. (ver. v. 41-42) 37 Todos los que el Padre me da vendrán a mí; y al que a mí viene, no lo rechazo. 38 Porque he bajado del cielo [como el maná; Jesús es el “pan del cielo” v. 32-33] no para hacer mi voluntad sino la del que me envió.

48 Yo soy el pan de vida. 49 Los antepasados de ustedes comieron el maná en el desierto, y sin embargo murieron. 50 Pero éste es el pan que baja del cielo; el que come de él, no muere. 51 Yo soy el pan vivo que bajó del cielo.

IV. Pan y carne: confusión

41 Entonces los judíos comenzaron a murmurar contra él, porque dijo: «Yo soy el pan que bajó del cielo.» 42 Y se decían: «¿Acaso no es éste Jesús, el hijo de José? ¿No conocemos a su padre y a su madre? ¿Cómo es que sale diciendo: “Yo bajé del cielo”?»

51 Yo soy el pan vivo que bajó del cielo. Si alguno come de este pan, vivirá para siempre. Este pan es mi carne, que daré para que el mundo viva.

52 Los judíos comenzaron a disputar acaloradamente entre sí: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?»
53 —Ciertamente les aseguro—afirmó Jesús—que si no comen la carne del Hijo del hombre ni beben su sangre, no tienen realmente vida. 54 El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final. 55 Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. 56 El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. 57 Así como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, también el que come de mí, vivirá por mí. 58 Éste es el pan que bajó del cielo. Los antepasados de ustedes comieron maná y murieron, pero el que come de este pan vivirá para siempre.

 

V. Reacción

59 Todo esto lo dijo Jesús mientras enseñaba en la sinagoga de Capernaúm.
60 Al escucharlo, muchos de sus discípulos exclamaron: «Esta enseñanza es muy difícil; ¿quién puede aceptarla?»
61 Jesús, muy consciente de que sus discípulos murmuraban por lo que había dicho, les reprochó:
—¿Esto les causa tropiezo? 62 ¿Qué tal si vieran al Hijo del hombre subir adonde antes estaba? 63 El Espíritu da vida; la carne no vale para nada. Las palabras que les he hablado son espíritu y son vida.

Pedro entiende… Al menos un poco

66 Desde entonces muchos de sus discípulos le volvieron la espalda y ya no andaban con él. Así que Jesús les preguntó a los doce:
67 —¿También ustedes quieren marcharse?
68 —Señor—contestó Simón Pedro—, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. 69 Y nosotros hemos creído, y sabemos que tú eres el Santo de Dios. (Var. el Cristo, el hijo del Dios viviente)

1. Palabra dura

60 ¶ Entonces, al oírlo, muchos de sus discípulos dijeron: –Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír?

Lo “duro” de esta palabra consistía en la relación íntima (“comer”, “permanecer”) con Jesús.

2. Palabra buena

63 El Espíritu es el que da vida; la carne no aprovecha para nada. Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.

3. Palabra viva

68 Le respondió Simón Pedro: –Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.

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