Jesus según su amigo Juan #25

Jesus

A Pedro lo conocemos bastante bien. A Judas no tanto. (ver más abajo)

I. Lázaro

El desenlace del drama de Jesús se acerca vertiginosamente. El ungimiento de Jesús parece anticiparlo y la resucitación de Lázaro precipitarlo. Es la última semana de la vida de Jesús

 

II. La entrada

Rápida sucesión de eventos.

A. La Pascua – – Davidic kingdom ran high at this time of year.
La gente se entera y sale a recibirlos. (papel de Lázaro  vv. 17-18)

B. La entrada – Mateo 12

12 Al día siguiente muchos de los que habían ido a la fiesta se enteraron de que Jesús se dirigía a Jerusalén; 13 tomaron ramas de palma y salieron a recibirlo, gritando a voz en cuello: 
—¡Hosanna! 
—¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! 
—¡Bendito el Rey de Israel! 
14 Jesús encontró un burrito y se montó en él, como dice la Escritura: 
15 «No temas, oh hija de Sión; mira, que aquí viene tu rey, 
montado sobre un burrito.» 

C. La entrada Salmo 118 y Zac. 9:9

25 Señor, ¡danos la salvación! 
Señor, ¡concédenos la victoria! 
26 Bendito el que viene en el nombre del Señor. 
Desde la casa del Señor los bendecimos. 
27 El Señor es Dios y nos ilumina. 
Únanse a la procesión portando ramas en la mano 
hasta los cuernos del altar. 

Zac. 9:9 ¡Alégrate mucho, hija de Sión! 
¡Grita de alegría, hija de Jerusalén! 
Mira, tu rey viene hacia ti, 
justo, salvador y humilde. 
Viene montado en un asno, 
en un pollino, cría de asna. 

Fariseos: «Como pueden ver, así no vamos a lograr nada. ¡Miren cómo lo sigue todo el mundo!» (19)

– LOS GRIEGOS!

 

III. La llegada de los griegos

Misteriosa señal de los griegos? (12:20-36)
A. “Señor, queremos ver a Jesús.” (21)
B.  Reacción de Jesús (23-36)
1. La hora ha llegado 23 (antes 2:4; 4:21; 7:30; 8:20).
2. Grano de trigo (24-26)
3. Angustia (27-31)
4. Muerte (32-33)

El contraste de la gloria de Dios y la increencia del público de Jesús se hace evidente en el pasaje que sigue.

 

IV. Isaías y la gloria de Jesús

12:37 Aunque había realizado tan grandes signos delante de ellos, no creían en él; 38 para que se cumpliera el oráculo pronunciado por el profeta Isaías: 
Señor, ¿quién dio crédito a nuestras palabras? 
Y el brazo del Señor, ¿a quién se le reveló*? [Is. 53:1]
39 No podían creer, porque también había dicho Isaías: 
40 Ha cegado sus ojos, ha endurecido su corazón; 
para que no vean con los ojos, ni comprendan con su corazón, ni se conviertan, ni yo los sane*. [Is. 6:9-10]
Luego de lo cual Juan explica: Isaías dijo esto porque vio su gloria y habló de él. (12:41)

A. Dificultad del pasaje:
1. Isaías tuvo una visión de la gloria de Jesús.
¿A qué se refiere Juan? ¿A qué gloria? ¿A la gloria de quién?¿Menciona la Biblia esta visión? ¿Se refiere a la visión de Isaías 6? Entonces, en la visión de Isaías es a Jesús a quien ve?

La solución más aceptada por la inmensa mayoría de los comentaristas, es que consiste en una referencia a Is. 6, un pasaje muy conocido pero que hay que leer en este momento.

Isaías 6:1 El año de la muerte del rey Uzías, vi al Señor excelso y sublime, sentado en un trono; las orlas de su manto llenaban el templo. 2 Por encima de él había serafines, cada uno de los cuales tenía seis alas: con dos de ellas se cubrían el rostro, con dos se cubrían los pies, y con dos volaban. 3 Y se decían el uno al otro:
«Santo, santo, santo es el Señor Todopoderoso;
toda la tierra está llena de su gloria.» 4 Al sonido de sus voces, se estremecieron los umbrales de las puertas y el templo se llenó de humo.

Leyendo estos versos nos damos cuenta que decir, con la mayoría, que la referencia en Juan 12:41 se refiere a la visión de Isaías 6 podría ser una buena explicación. Por un lado Juan habla de que Isaías “vio su gloria” (la de Jesús) e Isaías 6 habla de una visión del profeta en la que ve a Dios sentado en su trono. Además, la segunda cita que hace Juan es de Is. 6:9-10, vinculando el capítulo de la visión con la segunda cita que hace Juan (12:40).

2. Pero hay otra alternativa que. En defensa de esta comencemos por decir que Juan no cita la visión del capítulo 6. La conexión la hacemos nosotros, no el texto mismo.

La interpretación que propongo aquí (mencionada por algunos expertos) me parece hace mayor justicia a los pasajes de Juan 12 e Isaías 53, así como a sus respectivos contextos. Es esta: que Isaías vio a Jesús proféticamente en la cruz y en la gloria subsiguiente. En otras palabras, la visión que Juan dice que Isaías tuvo se refiere no a la visión de Isaías 6, sino a la del capítulo 53. O sea que la gloria que Isaías vio (de acuerdo a la referencia de Juan) no fue de un trono sino de una cruz.

Esta interpretación nos obligaría quizás a revaluar la manera en que interpretamos el capítulo 53 de Isaías, y la posible asociación en el pasaje del sufrimiento y la gloria, usualmente vistos como polos opuestos.

3. Esta interpretación, me parece, hace más justicia al contexto de la cita de Isaías. Juan cita solamente 53:1, pero nosotros leeremos ahora todo el capítulo. Recordemos que el personaje cuyo sufrimiento se describe tan bien en el capítulo corresponde al llamado “Siervo Sufriente de Jehová”, presentado a partir del capítulo 40 de Isaías.

53:1 ¿Quién ha creído a nuestro mensaje 
y a quién se le ha revelado el poder del Señor? 
2 Creció en su presencia como vástago tierno, 
como raíz de tierra seca. 
No había en él belleza ni majestad alguna; 
su aspecto no era atractivo 
y nada en su apariencia lo hacía deseable. 
3 Despreciado y rechazado por los hombres, 
varón de dolores, hecho para el sufrimiento. 
Todos evitaban mirarlo; 
fue despreciado, y no lo estimamos. 
4 Ciertamente él cargó con nuestras enfermedades 
y soportó nuestros dolores, 
pero nosotros lo consideramos herido, 
golpeado por Dios, y humillado. 
5 Él fue traspasado por nuestras rebeliones, 
y molido por nuestras iniquidades; 
sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz, 
y gracias a sus heridas fuimos sanados. 
6 Todos andábamos perdidos, como ovejas; 
cada uno seguía su propio camino, 
pero el Señor hizo recaer sobre él 
la iniquidad de todos nosotros. 
7 Maltratado y humillado, 
ni siquiera abrió su boca; 
como cordero, fue llevado al matadero; 
como oveja, enmudeció ante su trasquilador; 
y ni siquiera abrió su boca. 
8 Después de aprehenderlo y juzgarlo, le dieron muerte; 
nadie se preocupó de su descendencia. 
Fue arrancado de la tierra de los vivientes, 
y golpeado por la transgresión de mi pueblo. 
9 Se le asignó un sepulcro con los malvados, 
y murió entre los malhechores, 
aunque nunca cometió violencia alguna, 
ni hubo engaño en su boca.

Esta poderosa profecía describe con increíble detalle la muerte del Siervo Sufriente. Sus similitudes con la narración de la Pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo   7 siglos después son simplemente sorprendentes

Pero tenemos que continuar leyendo en Isaías 53.

10 Pero el Señor quiso quebrantarlo y hacerlo sufrir, 
y como él ofreció su vida en expiación, 
verá su descendencia y prolongará sus días, 
y llevará a cabo la voluntad del Señor. 
11 Después de su sufrimiento, 
verá la luz y quedará satisfecho; 
por su conocimiento 
mi siervo justo justificará a muchos, 
y cargará con las iniquidades de ellos. 
12 Por lo tanto, le daré un puesto entre los grandes, 
y repartirá el botín con los fuertes, 
porque derramó su vida hasta la muerte, 
y fue contado entre los transgresores. 
Cargó con el pecado de muchos, 
e intercedió por los pecadores. 

El texto profético no solo anuncia el cruel  sufrimiento del Mesías, sino la gloria que tendría después. La fidelidad de este siervo que sufre es recompensada con la exaltación divina. (Quizás algo como lo que vemos en Fil. 2:5-11.)

Pero volvamos ahora a Juan 12, específicamente a su contexto y analicemos cuál de las dos posturas que discutimos se ajusta mejor.

B. Contexto del pasaje:
Es mi opinión que el contexto armoniza más con la interpretación menos común.

1. El contexto en Juan (Jn. 12:23-30)
Recordemos nuevamente la reacción Jesús a la llegada de los griegos.

23 —Ha llegado la hora de que el Hijo del hombre sea glorificado—les contestó Jesús—. 24 Ciertamente les aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, se queda solo. Pero si muere, produce mucho fruto. 25 El que se apega a su vida la pierde; en cambio, el que aborrece su vida en este mundo, la conserva para la vida eterna. … 28 ¡Padre, glorifica tu nombre! Se oyó entonces, desde el cielo, una voz que decía: «Ya lo he glorificado, y volveré a glorificarlo.»

La repetida mención de “gloria” es evidente y, en Juan, las palabras “Jesús” y “gloria” están relacionadas en los siguientes pasajes, como veremos a continuación.

2. Jesús y su gloria

1:14 Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros. Y hemos contemplado su gloria, la gloria que corresponde al Hijo unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.

8:50 Yo no busco mi propia gloria; pero hay uno que la busca, y él es el juez.

8:54 —Si yo me glorifico a mí mismo—les respondió Jesús—, mi gloria no significa nada. Pero quien me glorifica es mi Padre, el que ustedes dicen que es su Dios, 55 aunque no lo conocen. Yo, en cambio, sí lo conozco. Si dijera que no lo conozco, sería tan mentiroso como ustedes; pero lo conozco y cumplo su palabra.

Y así llegamos al capítulo 12 de Juan.

12:23 —Ha llegado la hora de que el Hijo del hombre sea glorificado—les contestó Jesús—.

12:27 »Ahora todo mi ser está angustiado, ¿y acaso voy a decir: “Padre, sálvame de esta hora difícil”? ¡Si precisamente para afrontarla he venido! 28 ¡Padre, glorifica tu nombre! Se oyó entonces, desde el cielo, una voz que decía: «Ya lo he glorificado, y volveré a glorificarlo.»

Y un poco más adelante…

13:31-32 31 Cuando Judas hubo salido, Jesús dijo: —Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. 32 Si Dios es glorificado en él, Dios glorificará al Hijo en sí mismo, y lo hará muy pronto.

C. ¿Qué es gloria?
Hemos dejado para esta etapa final detenernos a reflexionar sobre el significado de la palabra “gloria” en la Biblia. Cuando hallamos gloria con relación a Dios en la Biblia, hablamos de la manifestación de su poder, majestad y todo atributo de Quién es Él y que a la misma vez provoca la adoración de su pueblo.

¿Cumple con esa definición lo descrito en Isaías 53? Definitivamente.
¿Cumple con esa definición la muerte y resurrección de Jesús?
Definitivamente.

 

Pedro y Judas

 

A Pedro lo conocemos bastante bien. A Judas no tanto.

De Pedro conocemos su carácter y sus meteduras de pata. Sabemos de su reflejo “buco-pedal”.

 

I. Los antecedentes

A. Pedro

Sabemos que Pedro…
Contesta primero las preguntas de Jesús, como si sus compañeros apóstoles le hubieran pedido que fueras vocero.

Acertó con su respuesta a la gran pregunta sobre la identidad de Jesús (al menos fue sensible a la revelación celestial).

Quizás esto le hizo pensar que era alguien especial y sugirió que Jesús evitará la Cruz lo que le valió el que, al menos por un tiempo, Jesús volviera a cambiarle el nombre al de “Satanás”.

Cuando Jesús caminó sobre el mar sabemos que, cuando tuvo la oportunidad de caminar sobre el mar lo hizo… Aunque después se hundiera.

Cuando otros discípulos encuentran las palabras de Jesús muy duras, Pedro dice que son palabras de vida eterna.

Luego de la revelación de la gloria de Jesús en la transfiguración, Pedro sugiere la construcción de un parador allí.

Cuando Jesús habla del precio de seguirle, Pedro pregunta sobre cuál sería su recompensa.

Aquí mismo en la cena…

13:36 Simón Pedro le dice: «Señor, ¿a dónde vas?» Jesús le respondió: «Adonde yo voy no puedes seguirme ahora; me seguirás más tarde.» 37 Pedro le dice: «¿Por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti.»

Se hizo el valiente sacando una espada, pero fue cobarde a la ahora de la verdad.

Aseguró su absoluta fidelidad a Jesús para, unas horas más tarde, negarle por triplicado, y esto aun cuando había sido advertir por Jesús de manera específica.

 

B. Judas

De Judas sabemos menos. Parece que sólo nos interesa interesa saber que fue el traidor el que vendió al maestro por 30 piezas de plata.

Sin embargo en los evangelios podemos ver un poco más de este particular personaje.

Sabemos que muy probablemente era el único de los 12 que no provenía de Galilea, sino de Iscariot, un pueblo en la región de Judea.

Presumimos que tenía alguna habilidad en el manejo de finanzas porque, pues habiendo un publicano parte del grupo, fue a él a quien a quien se le delegó el fondo Jesús Jesús y de sus seguidores.

Podemos pensar también que era algo materialista, pues fue incapaz de apreciar la ofrenda de amor extravagante de aquella mujer que desperdicio el perfume (para él hubiera sido mejor venderlo) y se convierte en traidor por dinero (30 piezas.??? $$$)…

Sabemos que tenía la costumbre de robar de la bolsa del equipo.

Comparados Pedro y Judas no tendríamos problema alguno en escoger cuál fue peor. Judas, por supuesto.

1. En defensa de Judas
Pero, curiosamente, creo haber escuchado más gente intentar defender a Judas que a Pedro por su conducta inadecuada. A pesar de que es este último quien no sólo traiciona al Maestro, sino que lo vende. Con alguna frecuencia leemos y oímos personas que cuestionan la justicia de Dios respecto al pecado de Judas.

1. Estaba profetizado que alguien vendería a Jesús por 30 piezas de plata (profecía de Zacarías).

2. Si Judas fue predestinado para hacer el “hijo de perdición”, cómo es posible que Dios le juzgara por cumplir con su propio destino

2. ¿Predestinado?
Visto de esta manera Judas contrario a los otros 11 que también traicionaron y huyeron, era una pieza de ajedrez en un tablero donde Dios movía las piezas a Su voluntad. O peor aún, un títere cuyas cuerdas eran movidas por el soberano Dios del universo. Y, si esto es así, ¿cómo es posible que Dios le juzgue por hacer aquello para lo cual fue predestinado?

No puedo dejar de preguntarme si además de cuestionar la justicia de Dios, cosa que no es muy rara, se está buscando también establecer una categoría de persona que se va a perder no importa lo que haga. Dicen: “Si esa categoría existe, quizás yo estoy en ella y no tengo que preocuparme por intentar optar por el camino de la salvación.”

3. Evangelio de Judas
Quizás ustedes recuerdan algo de el Evangelio de Judas. Este se puso de moda para la fecha del estreno de la película sobre el Código da Vinci y, en una manipulación mediática de parte de la National Geographic, se procuró confundir al público sobre la figura de Cristo, su relación con María Magdalena, y el papel que jugó Judas en todo el drama de la pasión de Jesús.

En este supuesto evangelio, que nunca fue reconocido como tal por los expertos, Judas es un héroe porque hizo lo que Jesús le pidió, que le entregara, para así cumplir con el plan de Dios

Pedro y Judas, se vuelven increíblemente interesantes.

C. EL FINAL DE SUS HISTORIAS
Pedro aprovechó la oportunidad del arrepentimiento y del perdón.
“Antes que el gallo cante me negarás tres veces” profecía que claramente entendió cuando juró y perjuró que jamás haría esa barbaridad. Sin embargo, tan sólo unas horas después, falló malamente. Claro está, al final lloró amargamente y se reconcilió con su Maestro, recibió su Perdón y una nueva encomienda: apacienta mis corderos”. Al final, Pedro se arrepintió

No así Judas. “Y Judas fue y se ahorcó.” Su pecado quedó aparentemente imperdonado.

Sin embargo Judas tuvo más oportunidades para retractarse de lo que fue su decisión que el propio Pedro.

 

II.  La cena

A. La escena de la cena
Like most westerners today, Jews in the first century generally ate seated at a table. For special meals, however, such as the Passover celebration, the Greek custom of reclining had been adopted. Thus a number of couches, probably three in a ‘U’ shape, would have been drawn around a low central table. It was the custom to lie on one’s left side, head inwards, resting on the left elbow and eating with the right hand.

1. El elefante en la sala

13:2 Durante la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarlo…

2. Jesús lava los pies
Lavado de pies 13:14
– guests, begrimed from journeying through the dusty streets, should, on arrival, have their feet washed by a slave. This was a particularly humble task, included in a list of works which a Jewish slave should not be required to perform.

– “To show the bottom of one’s foot to someone in the Near East is a mark of contempt.” (Message of John)

3. El arreglo en la mesa
– Juan y Pedro a su derecha
– Judas a su izquierda

4. El anuncio

Jn. 13:18 »No me refiero a todos ustedes; yo sé a quiénes he escogido. Pero esto es para que se cumpla la Escritura: “El que comparte el pan conmigo me ha puesto la zancadilla.”
Salmos 41:9 
Hasta mi mejor amigo, en quien yo confiaba 
y que compartía el pan conmigo, 
me ha puesto la zancadilla. 

5. La angustia de Jesús

13:21 Dicho esto, Jesús se angustió profundamente y declaró: 

6. La afirmación de Jesús

13:21—Ciertamente les aseguro que uno de ustedes me va a traicionar. 

7. La pregunta de todos

22 Y entristecidos en gran manera, comenzó cada uno de ellos a decirle: ¿Soy yo, Señor?

8. La pregunta de Pedro-Juan

13:23 Uno de ellos, el discípulo a quien Jesús amaba, estaba a su lado. 24 Simón Pedro le hizo señas a ese discípulo y le dijo: 
—Pregúntale a quién se refiere. 
25 —Señor, ¿quién es?—preguntó él, reclinándose sobre Jesús. (v. 25 recostándose sobre el pecho de Jesús (‘who was reclining on his bosom)

26 —Aquel a quien yo le dé este pedazo de pan que voy a mojar en el plato—le contestó Jesús. 

9. La “entrada” del Diablo

13:26 Acto seguido, mojó el pedazo de pan y se lo dio a Judas Iscariote, hijo de Simón. 27 Tan pronto como Judas tomó el pan, Satanás entró en él. 

10. El desenlace

13:27  “Lo que vas hacer, hazlo pronto.”

11. Beso

12. Remordimiento

Mt. 27:3 Cuando Judas, el que lo había traicionado, vio que habían condenado a Jesús, sintió remordimiento y devolvió las treinta monedas de plata a los jefes de los sacerdotes y a los ancianos. 4 —He pecado—les dijo—porque he entregado sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros? ¡Allá tú! 

13. Suicidio

5 Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó.

B. Varias cosas que aclarar:
1. Hijo de perdición

Juan 17:12 Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese.

2. Profetizado
Alguien tendría que actuar de acuerdo al plan de Dios y a la profecía de negar al maestro. Pero no tenía que ser él.

3. Pero…
1.  El diablo ya había incitado a Judas Iscariote, (13:2)

2. La acción de Judas es de su propia y absoluta responsabilidad.

3. Judas toma la iniciativa (Mat. 26:15)

—¿Cuánto me dan, y yo les entrego a Jesús?—les propuso. 
Decidieron pagarle treinta monedas de plata. 16 Y desde entonces Judas buscaba una oportunidad para entregarlo. 

4. 13:26 Satanás entra

Acto seguido, mojó el pedazo de pan y se lo dio a Judas Iscariote, hijo de Simón. 27 Tan pronto como Judas tomó el pan, Satanás entró en él. 

Cuando en el Evangelio dice que el diablo entró en él, entra a la persona que ya tenía el plan maquiavélico desarrollado. El diablo no obligó a Judas a actuar.

4. Judas tuvo varias oportunidades para arrepentirse.
1. Cuando Jesús lavó los pies de sus discípulos Jesús lavó los pies de Judas.

2. Cuando Jesús dijo “todos estéis limpios, aunque no todos”.

13:10 —El que ya se ha bañado no necesita lavarse más que los pies—le contestó Jesús—; pues ya todo su cuerpo está limpio. Y ustedes ya están limpios, aunque no todos. 11 Jesús sabía quién lo iba a traicionar, y por eso dijo que no todos estaban limpios.

3. Cuando Jesús le da un trozo de pan mojado indicando que era Judas quien le entregaría (por supuesto Judas entendería lo que estaba sucediendo). – gesto de amistad, honor
– quizás Judas en lado Izq de Jesús, un lugar de honor

4. “Lo que vas a hacer hazlo pronto” (Jn. 13:27)

5. ¿Se arrepintió Judas? Sin lugar a dudas.
¿Encontró perdón? Todo parece indicar que no.

Las lágrimas amargas de Pedro le condujeron por el camino del arrepentimiento y de la restauración.

La carga de culpa de Judas lo llevó al suicidio.

Conclusión: ¿Cuál de estos eres tú?

Todos fallamos. Todos pecamos. Todos traicionamos a Jesús y eso es un dado de la naturaleza humana. Lo que nos diferencia es que hacemos luego de nuestra traición.

 

JUDAS

Algunas personas optan por darle la espalda permanentemente a Jesús, quizás por el temor de enfrentarnos a él y, abrumados por nuestra culpa, cometemos”suicidio espiritual” abandonándolo para siempre. Lo hacemos porque dudamos de su amor y rechazamos su perdón. Lo hacemos porque dudamos de su poder para perdonar. Lo hacemos por el orgullo de reconocer que hemos cometido una falta demasiado grande.

Esto fue lo que hizo Judas. Él mismo se cerró la puerta la oportunidad de la reconciliación.

 

PEDRO

Pedro pecó. Pedro lloró. Pedro se arrepintió.
Recordemos que entre el pecado de Pedro y su absolución transcurrieron 48 horas ¿Se imaginan ustedes Pedro con resto del grupo?? ¿Podría Pedro mirar a la cara a sus compañeros? ¿Admitiría Pedro su culpa delante de ellos? Capaz de derramar algunas de esas lágrimas de arrepentimiento frente a ellos? ¿Cuál sería la actitud de los compañeros en la privacidad? De los compañeros de Pedro hacia él?

¿Sería víctima de algunos reproches? ¿No podría decir con verdad alguno de ellos cosas como:

” Y eso que recibió la revelación de Dios
Y eso que estuvo la transfiguración,
Y eso que vio a la niña resucitar,
Y eso que  Jesús le avisó…

Fue restaurado a su posición de honor. Pedro fue reconciliado aun cuando tuvo que hacer frente a la triple pregunta del maestro, ¿”Me amas”?

Al final de cuentas Como cuál es la diferencia entre Pedro y Judas?

Please follow and like us:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial