Jesus según su amigo Juan #26

Jesus
A Pedro lo conocemos bastante bien. A Judas no tanto.

“Historia de dos”

 

De Pedro conocemos su carácter y sus meteduras de pata. Sabemos de su reflejo “buco-pedal”.

I. Los antecedentes

 

A. Pedro

Sabemos que Pedro…
Contesta primero las preguntas de Jesús, como si sus compañeros apóstoles le hubieran pedido que fuera su vocero.
Acertó con su respuesta a la gran pregunta sobre la identidad de Jesús (al menos fue sensible a la revelación celestial).
Quizás esto le hizo pensar que era alguien especial y sugirió que Jesús evitará la Cruz lo que le valió el que, al menos por un tiempo, Jesús volviera a cambiarle el nombre al de “Satanás”.
Cuando Jesús caminó sobre el mar sabemos que, cuando tuvo la oportunidad de caminar sobre el mar lo hizo… Aunque después se hundiera.
Cuando otros discípulos encuentran las palabras de Jesús muy duras, Pedro dice que son palabras de vida eterna.
Luego de la revelación de la gloria de Jesús en la transfiguración, Pedro sugiere la construcción de un parador allí.
Cuando Jesús habla del precio de seguirle, Pedro pregunta sobre cuál sería su recompensa.
Aquí mismo en la cena…
13:36 Simón Pedro le dice: «Señor, ¿a dónde vas?» Jesús le respondió: «Adonde yo voy no puedes seguirme ahora; me seguirás más tarde.» 37 Pedro le dice: «¿Por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti.»
Se hizo el valiente sacando una espada, pero fue cobarde a la ahora de la verdad.
Aseguró su absoluta fidelidad a Jesús para, unas horas más tarde, negarle por triplicado, y esto aun cuando había sido advertido por Jesús de manera específica.

B. Judas

De Judas sabemos menos. Parece que sólo nos interesa saber que fue el traidor que vendió al maestro por 30 piezas de plata.
Sin embargo en los evangelios podemos intuir un poco más de este particular personaje.
Sabemos, por ejemplo, que muy probablemente era el único de los 12 que no provenía de Galilea, sino de Iscariot, un pueblo en la región de Judea. ¿Afectaría esto en algo su percepción sobre Jesús?
Presumimos también que tenía alguna habilidad en el manejo de finanzas porque, pues aun habiendo un publicano como parte del grupo, fue a él a quien se le delegó el fondo Jesús y de sus seguidores.
Podemos pensar también que era algo materialista, pues fue incapaz de apreciar la ofrenda de amor extravagante de aquella mujer que “desperdició” el perfume, como el dijo (para él hubiera sido mejor venderlo). También sabemos fuera de toda duda que su traición, al menos en parte, está motivada por dinero (30 piezas)…
Sabemos por último que Judas tenía la costumbre de robar de la bolsa del grupo.
Comparados Pedro y Judas no tendríamos problema alguno en escoger cuál fue peor. Judas, por supuesto. Pero podemos decir algo en su defensa.

1. En defensa de Judas

Curiosamente, creo haber escuchado más gente intentar defender a Judas que a Pedro por su conducta tan reprochable: no sólo traiciona al Maestro, sino que lo vende. Su defensa suele girar en torno del asunto de hsta qué punto Judas podría haber evitado lo que a todas luces estaba destinado para hacer. Con alguna frecuencia personas cuestionan la justicia de Dios respecto al pecado de Judas.
Estaba profetizado que alguien vendería a Jesús por 30 piezas de plata (profecía de Zacarías) y Jesús sabía mucho antes que sucediera, que Judas sería el traidor. Si Judas fue predestinado para hacer el “hijo de perdición” (como le llama la Biblia), cómo es posible que Dios le juzgara por cumplir con su destino.

2. ¿Predestinado?

Visto de esta manera Judas, contrario a los otros 11 que también traicionaron al Maestro y huyeron cobardemente, era una pieza de ajedrez en un tablero donde Dios movía las piezas a Su voluntad. O peor aún, Podríamos comparar a Judas con un títere cuyas cuerdas eran movidas por el soberano Dios del universo. Y, si esto es así, ¿cómo es posible que Dios le juzgue por hacer aquello para lo cual fue predestinado?
Con toda la saludable discusión que este asunto genera, no puedo dejar de preguntarme si además de cuestionar la justicia de Dios, cosa que no es muy rara, se está buscando también establecer una categoría de persona que se va a perder no importa lo que haga. En base a esto se podría pensar: “Si esa categoría existe (la de “destinados a pecar” o “destinados a perderse”), quizás yo estoy en ella y no tengo que preocuparme por intentar optar por el camino de la salvación.” O, como dice la canción, “Lo que será, será”.

3. Evangelio de Judas

Quizás ustedes recuerdan algo del llamado “Evangelio de Judas”. Este documento se puso de moda para la fecha del estreno de la película sobre el Código da Vinci. En una manipulación mediática de parte de la National Geographic, se procuró confundir al público sobre la figura de Cristo, su relación con María Magdalena, y el papel que jugó Judas en todo el drama de la pasión de Jesús.
En este supuesto evangelio, que nunca fue reconocido como tal por los expertos, Judas es un héroe porque hizo lo que Jesús le pidió: que le entregara, para así cumplir con el plan de Dios. En otras palabras, Judas es un héroe.
Contemplando todo esto, Pedro y Judas, se tornan increíblemente interesantes.

C. El final de sus historias

Pedro aprovechó la oportunidad del arrepentimiento y del perdón.
Jesús le había dicho “antes que el gallo cante me negarás tres veces” profecía que claramente entendió pues juró y perjuró que jamás cometería tal barbaridad. Sin embargo, tan sólo unas horas después, falló malamente. Pedro negó a su Maestro tres veces. Y entonces el gallo cantó.
Claro está, al final Pedro lloró amargamente y se reconcilió con su Maestro, recibió su Perdón y una nueva encomienda: apacienta mis corderos” en una poderosa y hermosa escena que consideraremos más adelante en nuestro estudio. El asunto es que, al final, Pedro se arrepintió.
No así Judas. Pero no por falta de oportunidades.
Sin embargo Judas tuvo más oportunidades para retractarse de lo que fue su decisión que el propio Pedro.

II.  La cena

 

A. La escena de la cena

Like most westerners today, Jews in the first century generally ate seated at a table. For special meals, however, such as the Passover celebration, the Greek custom of reclining had been adopted. Thus a number of couches, probably three in a ‘U’ shape, would have been drawn around a low central table. It was the custom to lie on one’s left side, head inwards, resting on the left elbow and eating with the right hand.
1. El elefante en la sala
13:2 Durante la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarlo…
2. Jesús lava los pies
Lavado de pies 13:14
– guests, begrimed from journeying through the dusty streets, should, on arrival, have their feet washed by a slave. This was a particularly humble task, included in a list of works which a Jewish slave should not be required to perform.
– “To show the bottom of one’s foot to someone in the Near East is a mark of contempt. (“desdén”, falta de respeto, menos precio)” (Message of John)
3. El arreglo en la mesa
– Juan y Pedro a su derecha
– Judas a su izquierda
4. El anuncio
Jn. 13:10  Y ustedes ya están limpios, aunque no todos. 
…18 »No me refiero a todos ustedes; yo sé a quiénes he escogido. Pero esto es para que se cumpla la Escritura: “El que comparte el pan conmigo me ha puesto la zancadilla.”
Salmos 41:9 
Hasta mi mejor amigo, en quien yo confiaba 
y que compartía el pan conmigo, 
me ha puesto la zancadilla. 
5. La angustia de Jesús (como en 12:27).
13:21 Dicho esto, Jesús se angustió profundamente y declaró: 
6. La afirmación de Jesús
13:21—Ciertamente les aseguro que uno de ustedes me va a traicionar. 
7. La pregunta de todos
22 Y entristecidos en gran manera, comenzó cada uno de ellos a decirle: ¿Soy yo, Señor?
8. La pregunta de Pedro-Juan
13:23 Uno de ellos, el discípulo a quien Jesús amaba, estaba a su lado. 24 Simón Pedro le hizo señas a ese discípulo y le dijo: 
—Pregúntale a quién se refiere. 
25 —Señor, ¿quién es?—preguntó él, reclinándose sobre Jesús. (v. 25 recostándose sobre el pecho de Jesús (‘who was reclining on his bosom)
26 —Aquel a quien yo le dé este pedazo de pan que voy a mojar en el plato—le contestó Jesús. Acto seguido, mojó el pedazo de pan y se lo dio a Judas Iscariote, hijo de Simón
9. La “entrada” del Diablo
13:27 Tan pronto como Judas tomó el pan, Satanás entró en él. 
10. El desenlace
13:27  “Lo que vas hacer, hazlo pronto.”
11. Traición
18:2 También Judas, el que lo traicionaba, conocía aquel lugar, porque muchas veces Jesús se había reunido allí con sus discípulos. 3 Así que Judas llegó al huerto, a la cabeza de un destacamento de soldados y guardias de los jefes de los sacerdotes y de los fariseos. Llevaban antorchas, lámparas y armas. 
12. Remordimiento
Mt. 27:3 Cuando Judas, el que lo había traicionado, vio que habían condenado a Jesús, sintió remordimiento y devolvió las treinta monedas de plata a los jefes de los sacerdotes y a los ancianos. 4 —He pecado—les dijo—porque he entregado sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros? ¡Allá tú! 
13. Suicidio
Mt. 27:5 Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó.
El Evangelio dice escuetamente: “Y Judas fue y se ahorcó.” Su pecado quedó aparentemente sin perdonar.

B. Varias cosas que aclarar:

1. Hijo de perdición
Juan 17:12 Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese.
2. Profetizado
Alguien tendría que actuar de acuerdo al plan de Dios y a la profecía de negar al maestro. Pero no tenía que ser él.
3. Pero…
1.  El diablo ya había incitado a Judas Iscariote, (13:2)
2. La acción de Judas es de su propia y absoluta responsabilidad.
3. Judas toma la iniciativa (Mat. 26:15)
—¿Cuánto me dan, y yo les entrego a Jesús?—les propuso. 
Decidieron pagarle treinta monedas de plata. 16 Y desde entonces Judas buscaba una oportunidad para entregarlo. 
4. 13:26 Satanás entra
Acto seguido, mojó el pedazo de pan y se lo dio a Judas Iscariote, hijo de Simón. 27 Tan pronto como Judas tomó el pan, Satanás entró en él. 
Cuando en el Evangelio dice que el diablo entró en él, entra a la persona que ya tenía el plan maquiavélico desarrollado. El diablo no obligó a Judas a actuar.
4. Judas tuvo varias oportunidades para arrepentirse.
1. Cuando Jesús lavó los pies de sus discípulos Jesús lavó los pies de Judas.
2. Cuando Jesús dijo “todos estéis limpios, aunque no todos”.
13:10 —El que ya se ha bañado no necesita lavarse más que los pies—le contestó Jesús—; pues ya todo su cuerpo está limpio. Y ustedes ya están limpios, aunque no todos. 11 Jesús sabía quién lo iba a traicionar, y por eso dijo que no todos estaban limpios.
3. Cuando Jesús le da un trozo de pan mojado indicando que era Judas quien le entregaría (por supuesto Judas entendería lo que estaba sucediendo). – gesto de amistad, honor
– quizás Judas en lado Izq de Jesús, un lugar de honor
4. “Lo que vas a hacer hazlo pronto” (Jn. 13:27)
5. ¿Se arrepintió Judas? Sin lugar a dudas.
¿Encontró perdón? Todo parece indicar que no.
Las lágrimas amargas de Pedro le condujeron por el camino del arrepentimiento y de la restauración.
La carga de culpa de Judas lo llevó al suicidio.

Conclusión: ¿Cuál de estos eres tú?

Todos fallamos. Todos pecamos. Todos traicionamos a Jesús y eso es un dado de la naturaleza humana. Lo que nos diferencia es que hacemos luego de nuestra traición.
JUDAS
Algunas personas optan por darle la espalda permanentemente a Jesús, quizás por el temor de enfrentarnos a él y, abrumados por nuestra culpa, cometemos”suicidio espiritual” abandonándolo para siempre. Lo hacemos porque dudamos de su amor y rechazamos su perdón. Lo hacemos porque dudamos de su poder para perdonar. Lo hacemos por el orgullo de reconocer que hemos cometido una falta demasiado grande.
Esto fue lo que hizo Judas. Él mismo se cerró la puerta la oportunidad de la reconciliación.
PEDRO
Pedro pecó. Pedro lloró. Pedro se arrepintió.
Recordemos que entre el pecado de Pedro y su absolución transcurrieron 48 horas ¿Se imaginan ustedes Pedro con resto del grupo?? ¿Podría Pedro mirar a la cara a sus compañeros? ¿Admitiría Pedro su culpa delante de ellos? Capaz de derramar algunas de esas lágrimas de arrepentimiento frente a ellos? ¿Cuál sería la actitud de los compañeros en la privacidad? De los compañeros de Pedro hacia él?
¿Sería víctima de algunos reproches? ¿No podría decir con verdad alguno de ellos cosas como:
” Y eso que recibió la revelación de Dios
Y eso que estuvo la transfiguración,
Y eso que vio a la niña resucitar,
Y eso que  Jesús le avisó…
Fue restaurado a su posición de honor. Pedro fue reconciliado aun cuando tuvo que hacer frente a la triple pregunta del maestro, ¿”Me amas”?
Al final de cuentas Como cuál es la diferencia entre Pedro y Judas?
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