Jesus según su amigo Juan #32

Jesus

Volvemos a la acción. Finaliza el respiro dado por las bellas enseñanzas de los capítulos 15-18 del Evangelio de Juan y nos encontramos a Jesús en una muy difícil situación.

Regresa la acción

Volvemos a la acción. Finaliza el respiro dado por las bellas enseñanzas de los capítulos 15-18 del Evangelio de Juan y nos encontramos a Jesús en una muy difícil situación.

Jesús terminó de orar, cruzó arroyo de Cedrón (**).
Arroyo oscuro y turbio ubicado junto a Jerusalén. Parte de un wadi (cauce seco o estacional), el arroyo se encuentra a menudo bajo o seco. Separa a Jerusalén del Monte de los Olivos. Diccionario Bíblico Lexham

Habiendo cruzado el arroyo con sus discípulos, Jesús se enfrentó a su amigo Judas que ya le ha traicionando y con una pequeña turba que le viene a arrestar.

Jesús terminó de orar, cruzó arroyo de Cedrón (**).
Arroyo oscuro y turbio ubicado junto a Jerusalén. Parte de un wadi (cauce seco o estacional), el arroyo se encuentra a menudo bajo o seco. Separa a Jerusalén del Monte de los Olivos. Diccionario Bíblico Lexham

Habiendo cruzado el arroyo con sus discípulos, Jesús se enfrentó a su amigo Judas que ya le ha traicionando y con una pequeña turba que le viene a arrestar.

Quedan atrás las enseñanzas sobre la vid, la venida del ES y la poderosa oración de la Jesus de los capítulos 15, 16 y 17.

Desde el cap. 12 hasta este momento apenas han transcurrido 5 días. Días en los que Maria lavó los pies de Jesús, Jesús resucitó a Lazaro, entró a Jerusalén. Ya los fariseos habían acordado matar a Jesús.

Cuando entramos al capítulo 18 de Juan, Jesús ha terminado de orar en Getsemaní. Este es un lugar de reunión conocido por Judas.

Ya para este momento Judas se había ofrecido para entregar a Jesús (traicionarlo) y ya había cobrado las 30 piezas de plata. Sus pies habían sido lavados por el Maestro y, mientras la reunión en el aposento donde Jesús se reunió con sus discípulos para celebrar la Pascua concluía, Judas estaba haciendo los últimos arreglos para llevar a cabo su traición. El ofrecimiento de entregar a Jesús parece haber adelantado los planes originales de esperar hasta después de la Fiesta.

Una turba compuesta de soldados romanos, guardias del templo y representantes del Sumo Sacerdote son conducidos por Judas hasta el huerto. Estas circunstancia sugieren fuertemente que necesitaban a Judas para encontrar y para identificar correctamente a Jesús. No debemos pensar que el rostro de Jesús  sería reconocido por los miembros del destacamento para el arresto (soldados y guardias del templo).

Podría parecernos exagerada la cantidad de gente encargada del arresto, pero debemos recordar que los líderes judíos no sabían cuál sería la reacción de los seguidores de Jesús pero sí estaban conscientes de la simpatía de una buena parte de los que estaban en Jerusalén para la fiesta y que se temía su reacción.

El arresto de Jesús nos da otra oportunidad de observar la volatilidad del temperamento de Pedro quien se envalentona ante lo que sucede y, sacando un arma, corta la oreja del siervo del Sumo Sacerdote.

En medio de la confusión Jesús se identifica y aboga por sus discípulos y, ante la agresión de Pedro, le recuerda que “¿Es que no he de beber esta copa de amargura que el Padre me ha destinado?” (11).

De aquí en adelante los hechos son ampliamente conocidos, si no por la lectura de la Biblia, quizás por las múltiples películas hechas sobre Jesús. De manera que aquí me limitaré a mencionar los eventos que se suceden y a hacer alguna que otra aclaración que me parezca necesaria.

¿Que sucede de aquí en adelante?

1. Jesús fue sometido a seis juicios durante la noche (Juan solo menciona tres) y omite el encuentro de Jesús con Herodes. Durante los juicios a mano de los judíos se violaron las leyes y los derechos del acusado. En estos juicios Jesús pasó toda la noche.

2. En cumplimiento de lo profetizado por Jesús, Pedro le negó tres veces. El envalentonamiento de antes dejó paso a una vergonzosa cobardía que le lleva a negar que conoce a Jesús ante la portera de la casa del Sumo Sacerdote, junto a la fogata en la que se calentaba allí y, finalmente, ante un pariente del hombre que Pedro había herido. Y, por supuesto y como sabemos, el gallo cantó.

3. En la narración, Jesús fue presentado ante dos Sumo Sacerdotes. ¿Cómo es esto posible? Los dos mencionados son Caifás y Anás. El segundo era el actual Sumo Sacerdote y el primero lo había sido antes.

4. Jesús fue referido a Pilato.
(Del Diccionario Bíblico)
Fuentes
Muchos testigos claves mencionan a Pilato, pero gran parte de lo que se conoce acerca de su vida y gobierno nos llega a través de Josefo, Filón, y los cuatro Evangelios, Pilato se encuentra involucrado en el juicio de Jesús .
Conflictos con el pueblo judío
Conflictos con el pueblo judío. El comportamiento cruel y la indiferencia de Pilato hacia las costumbres judías comenzó inmediatamente con su llegada a Palestina en el 26 d.C. Obtuvo su posición a través de su mentor Sejano, quien era comandante de la guardia pretoriana y de quien se sabía que odiaba a los judíos (Filón, Legat. 159). Pilato ofendió a los judíos primeramente al traer estandartes romanos -imágenes del emperador- a Jerusalén. Los prefectos anteriores no habían colocado ninguna imagen en Jerusalén. El pueblo judío envió una delegación a Cesarea para rogarle a Pilato durante cinco días que removiera las imágenes de la ciudad. En el sexto día, Pilato envió soldados a la multitud. Con una señal suya, los soldados debían desenvainar sus espadas y arrasar con los judíos en caso de que no permitieran la imagen de César. Los judíos a una cayeron al suelo y expusieron sus cuellos, dando a entender que preferirían morir antes que infringir su ley. Pilato, quien no deseaba incitar una revolución, decidió quitar las imágenes de Jerusalén (Josefo, J.W. 2.9.2–3 §§169–74; Ant. 18.3.1 §§55–59).

Un segundo conflicto ocurrió después de que Pilato tomara fondos del tesoro sagrado para construir acueductos. Cuando Pilato visitó Jerusalén, sus acciones causaron un alboroto entre los judíos. Envió a sus propios soldados entre la multitud, disfrazados como civiles. A su señal, golpearon a los manifestantes con porras. Muchos judíos murieron a causa de los golpes o fueron pisoteados por la muchedumbre (Josefo, J.W. 2.9.4 §175–77; Ant. 18.3.2 §§60–62).

Filón describe un incidente donde Pilato, en un intento de honrar al emperador Tiberio, colocó escudos que llevaban el nombre del emperador en el antiguo palacio de Herodes en Jerusalén. Al colocar los escudos en la sede de la administración romana, en lugar del templo, Herodes intentaba no ofender a los judíos (Bond, Pontius Pilate, 36–48; Thatcher, “Philo on Pilate”, 215–18). Sin embargo, los líderes judíos, junto con cuatro de los hijos de Herodes, solicitaron que Pilato quitara los escudos. Cuando éste se rehusó, apelaron por carta al emperador Tiberio. Tiberio se enfureció y ordenó que Pilato quitara los escudos y los colocara en el templo de Augusto en Cesarea. El intento de Pilato de honrar a Tiberio provocó que se ganara su desaprobación.

El último conflicto registrado resultó en la destitución de Pilato de su cargo. Cuando un falso profeta samaritano llevó a sus seguidores al monte Gerizim, afirmando que les mostraría los vasos sagrados de Moisés, Pilato bloqueó su ruta con la caballería y con hombres armados. Algunos seguidores lograron escapar, pero a otros los asesinaron o los tomaron prisioneros y ejecutaron a los hombres más importantes. Los samaritanos apelaron a Vitelio, el prefecto de Siria. Vitelio envió a Marcelo para hacerse cargo de manera temporal de Judea, y le ordenó a Pilato que compareciera ante el emperador en Roma para responder a las acusaciones de los judíos (Josefo, Ant. 18.4.1–2 §§85–89). Esto sucedió a fines del 36 d.C. -o comienzos del 37 d.C.- y llegó a Roma después de la muerte de Tiberio.

Continuamos con la narración…
Jesús fue referido a Pilato. Con esto ya se hace obvio que los líderes judíos quieren la pena de muerte para Jesús, pero a los judíos no se les permitía ejecutar a nadie. Esto ocurre muy temprano en la mañana lo que nos hace suponer que ya Pilato había sido notificado la noche anterior. El día de reposo estaba muy próximo lo que ayudó a que todo se hiciera “de prisa y corriendo”.

El diálogo entre Jesús y Pilato no tiene pérdida. Pilato era el procurador romano algo así como un gobernador, con autoridad sobre Judea y su capital Jerusalén. Como en innumerables casos Pilato había conseguido este puesto por sus conexiones políticas. Hasta este momento, y aun posterior a este juicio, Pilato cometió diversos errores lo que hizo que las autoridades romanas lo tuvieran en la mirilla y fuera eventualmente trasladado.

Aquí es mejor reproducir el diálogo.

28 Condujeron a Jesús de casa de Caifás al palacio del gobernador. Era muy de mañana. Los judíos no entraron en el palacio para no contraer una impureza legal que les habría impedido participar en la cena de Pascua. 29 Por eso tuvo que salir Pilato para preguntarles:
— ¿De qué acusan a este hombre?
30 Ellos le contestaron:
— Si no fuese un criminal, no te lo habríamos entregado.
31 Pilato les dijo:
— Muy bien, llévenselo y júzguenlo según la ley de ustedes.
Los judíos replicaron:
— Nosotros no tenemos autoridad para dar muerte a nadie.

Como ya dije, ya se hace evidente la verdadera motivación de traer a Jesús ante Pilato. No esperaban un juicio imparcial, sino una condena de muerte. También observamos en este intercambio el PRIMER débil intento de Pilato, que pensaba que Jesús era inocente, para zafarse del problema.

32 Y es que tenía que cumplirse lo que Jesús había anunciado sobre la clase de muerte que iba a sufrir. 33 Entonces Pilato volvió a entrar en su palacio, mandó traer a Jesús y le preguntó:
— ¿Eres tú el rey de los judíos?
34 Contestó Jesús:
— ¿Me haces esa pregunta por tu cuenta o te la han sugerido otros?
35 Pilato replicó:
— ¿Acaso soy yo judío? Son los de tu propia nación y los jefes de los sacerdotes los que te han entregado a mí. ¿Qué es lo que has hecho?
36 Jesús respondió:
— Mi reino no es de este mundo. Si lo fuera, mis servidores habrían luchado para librarme de los judíos. Pero no, mi reino no es de este mundo.

Pilato comenzó el interrogatorio del prisionero y se da cuenta de que el hombre es inocente. El intercambio entre Jesús y Pilato nos demuestra que el Procurador tenía algún conocimiento (superficial, por supuesto) sobre el prisionero

37 Pilato insistió:
— Entonces, ¿eres rey?

El intercambio entre Jesús y Pilato también nos demuestra que Pilato tenía especial interés en el aparente reclamo de que Jesús era Rey, con toda seguridad por sus connotaciones políticas. Pilato estaba consciente de este elemento que saldrá a relucir más tarde “— Si lo pones en libertad, no eres amigo del emperador. El que pretende ser rey se enfrenta al emperador”
(19:12).

37… Jesús le respondió:
— Soy rey, como tú dices. Y mi misión consiste en dar testimonio de la verdad. Precisamente para eso nací y para eso vine al mundo. Todo el que ama la verdad escucha mi voz.
38 Pilato repuso:
— ¿Y qué es la verdad?

Hasta este momento nos damos cuenta de que, durante este encuentro, Pilato recibió más información de la que hubiera deseado

33 — ¿Eres tú el rey de los judíos?
34 Contestó Jesús:
— ¿Me haces esa pregunta por tu cuenta o te la han sugerido otros?

36… — Mi reino no es de este mundo. Si lo fuera, mis servidores habrían luchado para librarme de los judíos. Pero no, mi reino no es de este mundo.

37… — Soy rey, como tú dices.

19:11 No tendrías autoridad alguna sobre mí si Dios no te la hubiera concedido; por eso, el que me ha entregado a ti es mucho más culpable que tú.

En este momento Jesús ofreció a Pilato una explicación de su misión única, como quizás no vemos en ningún otro lugar en los Evangelios (quizás excepto Juan 14 y 17, pero de manera más indirecta).

37… Jesús le respondió:
— Soy rey, como tú dices. Y mi misión consiste en dar testimonio de la verdad. Precisamente para eso nací y para eso vine al mundo. Todo el que ama la verdad escucha mi voz.

Jesús definió su misión en términos de la verdad, parafraseando: “Nací y vine al mundo para ser testigo de la verdad y me seguirá quien la ame (a la verdad)”.

¡Vaya oportunidad la de Pilato! Las palabras de Jesús aquí son una versión personalizada de Juan 14:6.

Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie puede llegar hasta el Padre si no es por mí…

Es como si Jesús le dijera

“Pilato, si amaras la verdad creerías y me seguirías….”

Pero Pilato “se nos puso intelectual” y en lugar de un encuentro con La VERDAD, quiso entrar en un diálogo filosófico:

38 Pilato repuso:
— ¿Y qué es la verdad?

SEGUNDO intento de Pilato por resolver su problema: Tiene ante sí a un hombre que él sabe que es inocente al que no puede absolver por sus implicaciones políticas.

En varias ocasiones Pilato manifestó su convicción de la inocencia del preso.

— Miren, se lo voy a presentar a ustedes para dejar claro que no encuentro delito alguno en él.  Jn 19.4.

–  yo no encuentro delito alguno en él  Jn 19.6.

Por esto, aprovechó un extra costumbre asociada a las Fiestas y ofreció sustituir al inocente (Jesús) por un culpable (Barrabás) y así saciar la sed de sangre del pueblo. Pero los líderes no querían una sangre que no fuera la de Jesús. Y pidieron que se pusiera a Barrabás en libertad.

TERCER intento de Pilato por resolver su problema. Aunque el castigo del flagelo romano era parte de la pena de muerte por crucifixión, Pilato ve otra oportunidad para aplacar al pueblo y, luego de que Jesús fuera azotado, anuncia su “veredicto” que es rechazado por la turba…

19:1 Así pues, Pilato se hizo cargo del asunto y mandó que azotaran a Jesús. 2 Los soldados trenzaron una corona de espinas y se la pusieron en la cabeza. Le echaron también sobre los hombros un manto de púrpura 3 y, acercándose a él, decían:
— ¡Viva el rey de los judíos!
Y le daban bofetadas. 4 Salió de nuevo Pilato y les dijo:
— Miren, se lo voy a presentar a ustedes para dejar claro que no encuentro delito alguno en él.
5 Salió, pues, Jesús llevando la corona de espinas y el manto de púrpura. Pilato les dijo:
— ¡Este es el hombre!
6 Al ver a Jesús, los jefes de los sacerdotes y sus esbirros comenzaron a gritar:
— ¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo!

CUARTO intento de Pilato por resolver su problema. Pilato amenaza con no sentenciar a muerte a Jesús, pero el resultado es el mismo.

7 Los judíos replicaron:
— Nosotros tenemos una ley, y según ella debe morir, porque ha querido hacerse pasar por Hijo de Dios.
8 Al oír esto, Pilato sintió aún más temor. 

QUINTO intento de Pilato por resolver su problema. La debilidad de carácter de Pilato y sus temores personales ganaron sobre su responsabilidad de hacer justicia.

9 Entró de nuevo en el palacio y preguntó a Jesús:
— ¿De dónde eres tú?
Jesús ni siquiera le contestó. 10 Pilato le dijo:
— ¿Cómo? ¿Te niegas a contestarme? ¿Es que no sabes que tengo autoridad tanto para dejarte en libertad como para hacerte crucificar?
11 Jesús le respondió:
— No tendrías autoridad alguna sobre mí si Dios no te la hubiera concedido; por eso, el que me ha entregado a ti es mucho más culpable que tú.
12 Desde ese momento, Pilato intentaba por todos los medios poner a Jesús en libertad. Pero los judíos le gritaban:
— Si lo pones en libertad, no eres amigo del emperador. El que pretende ser rey se enfrenta al emperador.

SEXTO intento de Pilato por resolver su problema. Un último y desesperado intento de huir de su responsabilidad.

13 Al oír esto, Pilato mandó sacar fuera a Jesús y se sentó en el tribunal, en el lugar conocido con el nombre de “Enlosado”, que en la lengua de los judíos se llama “Gábata”. 14 Era el día de preparación de la Pascua, hacia el mediodía. Pilato dijo a los judíos:
— ¡Aquí tienen a su rey!
15 Pero ellos comenzaron a gritar:
— ¡Quítalo de en medio! ¡Crucifícalo!
Pilato insistió:
— ¿Cómo voy a crucificar a su rey?
Pero los jefes de los sacerdotes replicaron:
— Nuestro único rey es el emperador romano.
16 Así que, al fin, Pilato se lo entregó para que lo crucificaran.

Ahí terminó todo.

12… — Si lo pones en libertad, no eres amigo del emperador. El que pretende ser rey se enfrenta al emperador.

15… — Nuestro único rey es el emperador romano.

De todo este evento escribe Pablo unos 25 años más tarde…

I Tim.6:13  Teniendo a Dios por testigo, el cual da vida a todas las cosas, y a Cristo Jesús, que dio su admirable testimonio delante de Poncio Pilato, te encargo

Crucifixión
– significado histórica
– Castigo
– patibulum
– Cruz y clavos
– letrero
– final

La cruz: Origen – Inventada por los Fenicios y más tarde usada por griegos y romanos. Estos últimos sólo la aplicaban a
1. Esclavos; Criminales más bajos; Raramente a ciudadanos romanos.

a. Pedro – crucificado (no ciud. rom)
b. Pablo – Degollado (ciud. romano)

2. Proceso

a. Antes: Flagelación.
-Flagrum – describir
– Resultados: “Las venas quedaban al descubierto, así como los músculos y entrañas.” (Eusebio, S.III, Historiador de la Iglesia).
b. Desnudado
c. Cargar el patibulum
d. Clavado al patibulum.
e. Conectado al palo vertical (no muy elevado del suelo)
f. Muerte lenta: Hambre, hemorragia, agotamiento
g. Quebrar piernas
– En el 1968 se encontraron los restos de un hombre joven que murió por crucifixión en esta época. Sus brazos y talones clavados.

3. Reacciones

a. Descrita por escritores contemporáneos como una forma de muerte muy dolorosa y cruel
– Comparada con las de hoy… Silla, Gas, Inyección letal).
b. “El castigo más cruel y desagradable… No hay palabras adecuadas que puedan describir una obra tan horrible… Aún la misma palabra, cruz, debe permanecer lejos no sólo de los labios de los ciudadanos de Roma, sino también de sus pensamientos, sus ojos, sus oídos.”

(No todas las “siete palabras” están en Juan.)
Cruz: “Mensaje completo”

A. Perdón de Dios  Luc 23:34: “Padre  perdónalos…”
B. Deidad de Jesús Luc 23: 43  “De cierto te digo…”
C. Humanidad de Jesús  Jn 19:26-28 (“madre…”)… “sed…”)
D. Amor de Dios   Juan 16:32  “Dios mío, Dios mío…”
E. Lo completo del plan  Juan 19:30: “Consumado es…”
Lucas 23:46: “En tus manos…”

El Padre llevó de la mano a su Hijo hasta el Monte.  El monte del sacrificio. En su cima, las manos y los pies de Aquel a quien quería tanto fueron fijados al madero con clavos. El fuego de la ira humana se levantó contra el Justo y consumió su vida. Mientras, el Padre miraba con dolor. El Hijo murió. El cielo ennegreció y la tierra se abrió en cólera. El Padre lloró.

PRÓXIMO: Sepultura – Resurrección
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