Jesus según su amigo Juan #5

Jesus

Luego de la “presentación” que hiciera Juan el Bautista (1:29)…

Este pasaje no es que tenga el fin de enseñar cómo llegar a Jesús, pero lo ilustra perfectamente (providencialmente?)

¿Cómo llegar a Jesús? ¿Cómo llegaron los primeros discípulos?

1. OYERON (DE EL) – v. 35 JB
2. OYERON (A EL) – v. 37
3. PREGUNTARON – v. 38
4. SIGUIERON – v. 39 (Mat. 7:7-8)
5. QUEDARON – v. 39 (Mat. 7:7-8)
6. ENCONTRARON – 40 (Mat. 7:7-8)

7. TRAJERON

42 Y lo llevó a Jesús.

Nuestra labor no es convertir; es llevar a Jesús.

Juan 6:44 Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere;…

Juan 6:37 Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.

 

8. CAMBIARON

Fijando Jesús su mirada en él, le dijo:«Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas» — que quiere decir, ‘Piedra’».

 

9. TESTIMONIARON

43 Al día siguiente, Jesús quiso partir para Galilea y encuentra a Felipe. Y Jesús le dice: «Sígueme.» 44 Felipe era de Betsaida, de la ciudad de Andrés y Pedro. 45 Felipe encuentra a Natanael y le dice: «Aquel de quien escribió Moisés en la Ley, y también los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, el hijo de José, el de Nazaret.»

 

10. INVITARON

46 Le respondió Natanael: «¿De Nazaret puede haber cosa buena?» Le dice Felipe: «Ven y lo verás.»

Jesús es como es; no como tú quieres que sea.

 

11. CONFESARON

49 Le respondió Natanael: «Rabbí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel*.»
“Hijo de Dios” y “rey de Israel” son títulos mesiánicos.

 

12. LO QUE VERÁN (RESULTADO)

50 Jesús le contestó: «¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores.» 51 Y le añadió: «En verdad, en verdad les digo: verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre*.»

La realidad aceptada por la fe (creyendo) se convierte en experiencia personal.

 

III. CANÁ DE GALILEA  (2:1-12)

Esta es sin duda una e las escenas más conocidas del ministerio de Jesús y las frases “convertir el agua en vino” y “dejar el mejor vino para el final” son parte del lenguaje cotidiano.

Este milagro es el primero que Jesús realiza, la primera “señal” como le llama Juan.

La historia es sencilla y conocida. Su propósito es obvio, presentar la primera “señal” de Jesús, su primer milagro. Comentar sobre algunos detalles.

2 Al tercer día se celebró una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús se encontraba allí. 2 También habían sido invitados a la boda Jesús y sus discípulos. 3 Cuando el vino se acabó, la madre de Jesús le dijo:
—Ya no tienen vino.

Primero, ¿qué sabía María de Jesús como para pedirle que resolviera el problema de la súbita “emergencia” que podía dejar mal parado al anfitrión.

De aquí en adelante nos movemos en la plano de la especulación. Por supuesto, María conocía la identidad de Jesús: era el Mesías. ¿Pero de dónde podía deducir en base a esto de la capacidad de Jesús para resolver el problema? Las profecías respecto al Mesías, creo, no daban base para esto. ¿Habría realizado Jesús previamente alguna clase de milagro semejante en el contexto más privado de la familia? La verdad, no lo sabemos.

4 —Mujer, ¿eso qué tiene que ver conmigo?—respondió Jesús—. Todavía no ha llegado mi hora.

Segundo, ¿por qué reaccionó Jesús de esa manera (“…¿eso qué tiene que ver conmigo?. Todavía no ha llegado mi hora.”) ¿Podría ser considerado esto como una salida irrespetuosa de Jesús? La realidad, me parece, es lo opuesto. Creo que fue María quien traspasó los límites de la prudencia, por lo que recibió las palabras de reproche de su hijo.

Esto es algo parecido a lo ocurrido cuando Jesús tenía doce años y, en una visita al templo en Jerusalén (Lucas 2:41-52), fue reprendido por sus padres cuando se apartó del resto del grupo dándole con esto un gran susto a José y María. Después de tres días de búsqueda lo encuentran en el templo. Es María la que habla: “¿por qué nos has hecho así? He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con angustia.”

¿Se extralimitó María? Probablemente. La recriminación de la madre de Jesús parece demostrar una falta de comprensión sobre la verdadera identidad y naturaleza de su hijo. Por un lado, Jesús estaba donde debía, y quizás este debió haber sido el primer lugar donde debieron buscarlo. Por otro lado, y esto me parece más importante, el padre de Jesús no era José, por lo que Jesús clara “en la casa de mi padre…”. El evangelista apunta: “Pero ellos no entendieron lo que les decía.”

Otro incidente parecido ocurre cuando Jesús enseñaba dentro de un hogar. María y sus otros hijos piden verle. ¿La contestación de Jesús?

Mat. 12
48 —¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos?—replicó Jesús.
49 Señalando a sus discípulos, añadió:
—Aquí tienen a mi madre y a mis hermanos. 50 Pues mi hermano, mi hermana y mi madre son los que hacen la voluntad de mi Padre que está en el cielo.

Nuevamente Jesús muestra su seguridad sobre su identidad y su misión y deja claro que, al menos por un momento, María no.

Volvamos a la escena en Caná y a nuestra pregunta: ¿Podría ser considerado esto como una salida irrespetuosa de Jesús? Definitivamente que no. Sin duda Jesús corrige el error de su madre, como lo hubiera hecho con cualquiera de sus discípulos. Le recuerda sobre su identidad y su misión.

Un punto más que aclarar. A nuestros oídos modernos dirigirse a la madre con la palabra “mujer” nos parece fuerte y hasta irrespetuoso. Pero en ese tiempo y lugar no era así. Antes bien era una forma educada de hacerlo. En Juan 19:26, en condiciones muy distintas, nuevamente para dirigirse a su adre. Desde la cruz, y refiriéndose a Juan el escritor de este evangelio: “Mujer, ahí tienes a tu hijo.”

Continuemos con la escena en Caná.

5 Su madre dijo a los sirvientes:
—Hagan lo que él les ordene.
6 Había allí seis tinajas de piedra, de las que usan los judíos en sus ceremonias de purificación. En cada una cabían unos cien litros.
7 Jesús dijo a los sirvientes:
—Llenen de agua las tinajas.
Y los sirvientes las llenaron hasta el borde.
8 —Ahora saquen un poco y llévenlo al encargado del banquete—les dijo Jesús.
Así lo hicieron. 9 El encargado del banquete probó el agua convertida en vino sin saber de dónde había salido, aunque sí lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua. Entonces llamó aparte al novio 10 y le dijo:
—Todos sirven primero el mejor vino, y cuando los invitados ya han bebido mucho, entonces sirven el más barato; pero tú has guardado el mejor vino hasta ahora.
11 Ésta, la primera de sus señales, la hizo Jesús en Caná de Galilea. Así reveló su gloria, y sus discípulos creyeron en él.
12 Después de esto Jesús bajó a Capernaum con su madre, sus hermanos y sus discípulos, y se quedaron allí unos días.

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