RESUMEN

Definición de identidad

Conocemos el dicho de que “no son todos los que están ni están todos los que son”. Estas palabras populares muy bien pueden resumir el contenido estos versos.

 

Jesús esta hablando aquí del momento final del juicio ante Dios. El mal fruto o los falsos profetas que no hayan podido ser descubiertos a lo largo de su vida, se descubrirán sin duda cuando estemos ante Dios. Por supuesto ya será tarde para cambiar.

 

La forma en que Jesús expresa aquí presenta dos puntos de gran intensidad. Por un lado las personas que reclaman conocer a Cristo supuestamente ignoran quiero convivir de la manera correcta. Por otro lado las palabras tan duras de Jesús indican que no hay equivocación en el juicio merecido.

 

En esta misma línea continuar la siguiente sección.

 

G. La obediencia se puede ver

Esos presenta dos tipo de persona. Tienen varias cosas en común. Ambos han escuchado.,; ambos construyen Y ambos enfrentan dificultades inesperadas. Pero también se distinguen por sus diferencias diferencias. Diferencia de carácter: Uno sabio el otro. Uno es sabio, el otro es tonto. Uno edifica en fundamento sólido el otro sobre la arena. El destino del primero es la salvación el del segundo la destrucción. La diferencia estriba en que uno obedece Y el otro oye las palabras de Jesús pero no las hace, es desobediente.

 

Aquí Jesús contrasta la obediencia de los que oyen y hacen y la necedad de los que oyen y no obedecen. En este caso, resulta interesante, a simple vista no siempre podemos distinguir la diferencia. Ambos cavan en el mismo lugar. La diferencia está en el fundamento.

 

Pero muchos pasan por la vida escuchando, Engañándose así mismos. No ven o no quieren ver que la ausencia de fruto correcto es la mejor evidencia de que nada ha ocurrido en sus vidas. Este es el tipo de persona de la sección anterior que se dará cuenta de su error cuando ya es demasiado tarde.

 

H. Y este, ¿quién es?

Estos versos me recuerdan lo ocurrido en otras partes del Evangelio. Me recuerda a la respuesta de los discípulos cuando Jesús calmó la tormenta:»¿quién es éste que aún los vientos y el mar le obedecen?». También a los alguaciles enviados por los fariseos que como informe a sus jefes sólo pueden decir:» nadie ha hablado Como este hombre”.

 

La distinción que el público logra hacer de Jesús en contraste con muchos otros maestros de la ley no se basa los milagros realizados si no en la autoridad de sus palabras.

 

Tenemos que recordar que es con estas palabras con las que termina finaliza el sermón del monte. Todo lo dicho por Jesús allí parte de la realidad de que quien habla, esos el hijo de Dios, tiene una autoridad superior a los hombres.