RESUMEN

I. Levi (9:9-13) – En esta historia observamos cuatro puntos importantes:

1. Un judío publicano: especialmente despreciable por:

2. Un discípulo decidido (contraste con los del cap. 8)

3. Un Jesús “mundano”

4. El error básico de los fariseos (nuevamente) – religiosidad sin piedad

– Lo que Dios quiere: (“Misericordia y no sacrificios”) 

 

J. El ayuno (9:14-vv17): El Reino de Dios es una “cosa nueva”

Aquí nos topamos con un frecuentemente citado aunque raramente comprendido pasaje.

 

Esta escena viene inmediatamente después y quizás como reacción a la anterior, en la que Jesús festeja con Mateo y sus amigos y son fariseos y discípulos de Juan, practicantes regulares del ayuno (los fariseos solían ayunar lunes y jueves) los preocupados por este asunto.

 

Era una expresión de contrición por el pecado y también de Luto.

 

Quizás de ahí proviene la contestación de Jesús. Ya Juan el Bautista había identificado a Jesús como el novio en una boda. Las bodas eran consideradas tiempo de celebración y alegría cuando incluso se exoneraba a los novios de algunas de las tradiciones como ayunar. Ya que es un tiempo de fiesta, ¿por qué ayunar? Ya habrá tiempo para eso

 

Lo que la llegada del Reino significa e introduce representa un cambio tan radical, particularmente para los estudiosos judíos, que hacía falta un cambio profundo de mentalidad o, como decimos modernamente, un cambio de paradigma.

 

Con esto como base, Jesús identifica al ayuno con “lo viejo”; con algo que será sustituido por lo nuevo. Esta época por venir, el tiempo del Evangelio del Reino de Dios, es la era del “vino nuevo”, y para el vino nuevo, odres nuevos. 

 

Los cristianos ya tenemos el vino nuevo del Evangelio en los odres nuevos del Evangelio. Es incorrecto seguir aplicando este principio a doctrinas modernas.

K. Mujer con sangramiento (9:18-26) Marcos 5:24-34

Camino a ver la hija de Jairo (9:18-26)

1. Introducción – Dos historias íntimamente entrelazadas.

2. La necesidad: Enfermedad de una niña

3. Un dirigente judío: ¿habría oído a Jesús en la sinagoga de Capernaum?

 

El problema, descrito en lenguaje médico como «menorragia» puede ser el resultado de diferentes enfermedades.

 

En esta condición llevaba doce años añadiendo a su enfermedad el trato de médicos y la desaparición de sus ahorros. 

 

Jesús es su última carta. Ha escuchado de él y de al menos alguno de sus milagros. Este va camino a casa de Jairo rodeado de mucha gente. Desde la parte de atrás de la comitiva se abre paso hasta alcanzar el borde de la prenda de vestir (exterior?) del Maestro y lo toca.

 

Jesús reconoce el toque de la mujer y el milagro obrado por su poder. Se detiene y la declara sana, permitiéndole reintegrarse a su vida normal.

 

L. Hija de Jairo (9:18-26)

Ocurrido esto, Jesús sigue su camino a casa de Jairo, el dirigente judío cuya hija de doce años había enfermado (el mismo tiempo que la mujer llevaba enferma). Pero algo terrible ha ocurrido en el interim. 

 

Al llegar a la casa, la comitiva encuentra no una enferma, sino un cadáver; no la preocupación por una enferma sino los llantos de un funeral.

Creo que no hay que forzar el texto para afirmar dos contundentes verdades:

1. Jesús tiene poder para devolver la salud y la vida.

2. Jesús nunca llega tarde.