RESUMEN

#2 Bienaventurados los que lloran

4 Dichosos los que lloran, 

porque serán consolados. 

Admitámoslo. Está fuera de moda llorar… Otra vez, en Las Bienaventuranzas, Jesús contradice la filosofía de este mundo nuestro.

 

No que sea malo ser feliz sino que una perspectiva correcta de la vida espiritual es imposible sin llorar.

 

¿Cómo se puede traducir esto en nuestra vida? Por…

1. Dolor ajeno    Rom. 12:15 

2. Servicio a Dios  Salmos 126:5 

3. Por los perdidos   Romanos 9:2-3  

4. Por nuestro propio pecado   Sal. 51:3-4

Con respecto al sufrimiento del creyente, por supuesto hay que decir que:

1. Nuestras lágrimas le importan a Dios    Sal. 56:8

2. Tenemos el consuelo de Dios 

3. El consuelo definitivo y final.  Apoc. 21:1-5

 

 

 

Reflexionemos

La ya olvidada idea que asocia el sufrimiento con el verdadero Evangelio suena herética a los oídos vendidos al hedonismo de nuestro tiempo. A quienes pertenecemos a la tradición protestante el sufrimiento como parte intrínseca del Evangelio nos suena a catolicismo romano, a una visión  en donde el sufrimiento personal y la mortificación del cuerpo nos ayudan a asegurar nuestra salvación. 

Sin embargo, la relación evangelio-sufrimiento es continua desde los Evangelios hasta el Apocalipsis. 

A este sólido testimonio bíblico se añaden veinte siglos de historia.

 

Esta aversión hacia el sufrimiento como parte de la experiencia cristiana normal, es parte de lo que Dietrich Bonhoeffer denominó “gracia barata”. En buena medida hallamos en esta triste actitud parte de la explicación al evangelio superficial que se observa en las iglesias hoy.

 

¿La idolatría de la alegría?

A veces pienso que me encuentro en una cruzada personal contra la alegría. 

04 enero 2016

#3 Bienaventurados los mansos (“humildes” en NVI)

5:5 Dichosos los humildes, 

porque recibirán la tierra como herencia.

Introducción

Vivimos en la cultura de “Macho-Man”, donde…

 

Ya hemos comentado que las bienaventuranzas suelen ir en contra de lo enseñado en la sociedad secular. Quizás el contraste entre lo uno y lo otro se nota más claramente en esta bienaventuranza.

 

¿Cómo debemos entonces traducir esta palabra, manso o humilde?