RESUMEN

 El nombre Nahum, significa “consolador” y sólo aparece aquí en el Antiguo Testamento. No sabemos dónde ubica Elcos, pero algunos piensan que corresponde a un pueblo a 22 Km de Jerusalén.  

Nínive, contra quien esta profecía es dada, era una importante ciudad como ya vimos en nuestro estudio de Jonás. Estaba ubicada al lado este del río Tigris (unos 400 km. de la actual Bagdad). Fundada por Nimrod (Gen 10:11), había sido dedicada a la diosa Istar.  Por siglos fue la ciudad más importante del reino asirio.

Aunque es imposible reconstruir con lujo de detalle y exactitud el trasfondo histórico de este libro, no sería desacertado proponer que fue escrito alrededor del año 615 AC. 

Nínive fue destruída en el 612 a.C. Asiria dejó de ser una amenaza y sus ruinas pasaron desapercibidas por siglos, hasta ser descubiertas en el 1842.   

El libro de Abdías, nos dicen los expertos, posee grandes cualidades literarias. Fue escrito mayormente en verso y sus descripciones son poderosas. A Nahum se le considera un maestro en el estilo hebreo. 

El libro consiste básicamente en una dramática descripción profética del sitio contra Nínive y de la subsiguiente guerra. Nínive es presentada como un león y una prostituta, probablemente coincidiendo con la identificación que se hacía de la diosa Istar con la guerra y con el amor (2:11-12; 3:4-7).

Su mensaje es imprecatorio. Primero (Cap. 1) se habla del juicio contra los pecadores en general. Luego se anuncia que ha llegado el momento para Dios de hacer justicia contra la crueldad asiria (2-3). 

Cuando las palabras de Nahum son pronunciadas, Nínive disfrutaba aún de sus momentos de gloria (3:16-17) y parecía cernirse con saña sobre Judá (1:15-2:2). 

La victoria de Babilonia sobre Nínive (Asiria) en el 612 a.C. vino tras un prolongado sitio. Los ninivitas intentaron la ayuda de sus dioses con un ayuno de 100 días, pero no funcionó. La noche antes de la toma de la ciudad, la población la dedicó a orgías y borracheras siguiendo el ejemplo de su rey. Para hacer más dramática la victoria, ese día el río Tigris se desbordó, rompiendo la muralla, el rey se quemó a sí mismo (3:15-19) y la ciudad fue despojada (2:10-14). 

 

El texto bíblico

 1: 1-11 Profecía contra Nínive.

Es muy difícil permanecer impasible ante esta terrible descripción de Dios y de su obrar. Y sería muy fácil, si nos precipitamos, a pensar que es una horrible descripción suya, incluso contradictoria. Un Dios “bueno” (v. 7) que actúa como vengador, que arrasa con todo un pueblo, vengativo 

Recordar varios aspectos de este escrito nos ayudarán a tener una opinión más equilibrada. Primero, estamos en el campo de la poesía, donde las imágenes son necesarias no sólo para transmitir información, sino también para crear impresiones. 

Segundo, el contexto histórico. Recordemos la crueldad del pueblo asirio descrita arriba. Y, tercero, la justicia. Es el momento de pagar a un pueblo vil por dicha vileza, y de hacer justicia contra él y en favor del pueblo de Dios. 

1:12-15 Juicio y consuelo. 

2: 1-13 Contra Nínive. 

Con visión profética y pasión poética Nahum describe vívidamente lo que ocurrirá. La ciudad infranqueable caerá y sus tesoros serán arrebatados.

 

3: 1-19 El lenguaje emotivo e intenso continúa. 

Tebas, la segunda ciudad egipcia en importancia, había sido destruida por Asurbanipal (líder asirio) en el año 663 AC (vv. 8-10). Sus riquezas pasaron a mano de los conquistadores asirios. Ahora, en buen castellano, “se vira la tortilla.” Los papeles cambian y Asiria (Nínive, su capital) es la conquistada.  La descripción que de esto hace Nahum eriza los pelos.

3:3 ¡Ay de la ciudad sedienta de sangre, 

repleta de mentira, 

insaciable en su rapiña,  

aferrada a la presa!  

2 Se oye el chasquido de los látigos, 

el estrépito de las ruedas, 

el galopar de los caballos, 

el chirrido de los carros, 

3 la carga de la caballería, 

el fulgor de las espadas, 

el centellear de las lanzas, 

la multitud de muertos, 

los cuerpos amontonados, 

los cadáveres por doquier, 

en los que todos tropiezan. 

4 ¡Y todo por las muchas prostituciones 

de esa ramera de encantos zalameros, 

de esa maestra de la seducción! 

Engañó a los pueblos con sus fornicaciones, 

y a los clanes con sus embrujos. 

5 «¡Aquí estoy contra ti! 

—afirma el Señor Todopoderoso—. 

Te levantaré la falda hasta la cara, 

para que las naciones vean tu desnudez, 

y los reinos descubran tus vergüenzas. 

6 Te cubriré de inmundicias, 

te ultrajaré y te exhibiré en público. 

7 Todos los que te vean huirán de ti, 

y dirán: “¡Nínive ha sido devastada! 

¿Quién hará duelo por ella?” 

¿Dónde hallaré quien la consuele?»